Huérfano

Para ustedes, yo estoy mal.

Para mi, ustedes están equivocados.

De esta diferencia
partimos
nos partimos

y nos separamos.

Las cosas no pasan

Las cosas no pasan:
nos pasan.
Dejemos de creer que una mano invisible
mueve las piezas
sobre el tablero.

No hay equivocaciones:
hay equivocados.

Paremos de romperlo todo
y rompamos algo.

Y que todo vuelva a estar
como cuando llegamos.

A ti, que te gustan los poemas tristes

A ti, que te gustan los poemas tristes,
esos "extraño cada pétalo de tu cuerpo"
o "muero cada noche en tu recuerdo"
Cosas como esas en hojas que el tiempo amarillenta,
en libros de tapas de carton gastado,
en libros con lomos lastimados...

Para tí tengo este poema,
el más triste que he encontrado:

Estamos solos.
Nos han abandonado.

Naturales I

Noche clara.
Un árbol frondoso bajo una redonda luna.
El árbol no piensa la luna.
La luna no piensa al árbol.
Sin pensar en la luz se alumbran, se beben.
Son sabios.

El árbol ignora la palabra "luna".
La luna ingora la palabra "árbol".
Ambos ignoran la "poesía".
Y aún así, son parte de ella.

A veces me rio de tus sueños satisfechos

A veces me rio de tus sueños satisfechos
pobre niño rico
otras, siento enorme pena por los otros
los que no han tenido padres
ni amigos
ni hermanos
los que han crecido solos a la sombra de algun arbol
que treparon hasta el cielo
sin que alguien los cuidara desde abajo.

Porque hay niños que perdían todos los juegos antes de empezarlos.

Mucha gente confunde crecer con olvidar.

Cactus (X)

He oído de gente que se inventa palabras por miedo al silencio.
He oído de gente que no ha podido nunca encontrarse dentro
y ha tenido que buscarse fuera.

Claro, tambien están aquellos
que dicen que uno
es el que tiene algún defecto.

¿Me acusan a mi mismo de mi propio silencio
o será que ellos no pueden construirse
más que de restos?
¿Será por eso que todo siempre lo andan queriendo destruir?

Yo, que soy un cactus
no tengo voz, ni sueños,
ni canto
y por estar cubierto de espinas
los pájaros no vienen a posarse en mi madera
ni a cantarle a mi silencio.

Ni canto propio, ni canto ajeno.
¡Qué tristeza esta existencia!

Toda esa gente satisfecha
¿será real, será apariencia?

Cactus (IX)

La vana antiguedad sobre esta tierra
mi tibio amor por el otoño
o por la primavera
lo poco que he dado o la nada que queda
después de haberse entregado uno
sin guardarse una gota
siquiera
de su propia savia.

¿Cuál es la exacta definicion de mi existencia?
¿Soy mi tallo? ¿Mi flor? ¿Soy mi madera?
¿O solo soy la seca piedra en la que he nacido?

¿Qué absurdo define esta existencia?

Cactus (VIII)

¿Te acuerdas de esto?

Nació del miedo
y casi muere
del miedo.

Cactus (VII)

Yo te miro y desde el "yo que mira" soy el verbo
y me salvo de ser un substantivo.
Así juego
así invento.
─me invento─.

Así no tengo que soñar el viento
Ni serlo.
(el verbo ser leáse en cursiva)

Mira:
           te cuento
entre mis cosas,
te llevo en el bolsillo cuando salgo
te traigo entre mis dedos cuando vuelvo.

A veces te recuerdo, otras te invento
un poco diferente
así, al final,
                          estamos de acuerdo.

A veces, es normal, nos miramos desde el miedo.
Y es lógico no vernos.

Cactus (VI)

He tenido lástima de esas flores pequeñas que crecen a veces entre las piedras.
Es seguro que ellas también tengan su lástima
del cactus frio que no muere.
He pensado muchas veces en el tiempo y en cómo los jóvenes no ven el suelo
por mirar enfermos el cielo.

Se pierden fácil, los distraen las cosas que vuelan.

"¡Son jóvenes!" me grita el viento.

¿Será que a pesar del silencio no tengo paciencia?

Entonces un lagarto pequeño
un pobre animalejo
me despierta
con sus patas afiladas trepándome el cuello.

¡Extraños son los sueños del árbol viejo!
A veces, sueño que muero.
Díga usted si no es extraño.