Me reconocerás por el sonido
de esa guitarra fabricada
con la madera del árbol
que seré.
Así, amigo, me reconocerás cuando haya muerto
y esté, bajo la tierra
alimentando el árbol
del que saquen la madera
con la que fabriquen la guitarra
con la que te acompañes en tus juergas
cuando yo ya me haya muerto.
Así, amigo, seguiré siendo en la muerte
tu amigo todavía.