Árbol

A veces se agita el viento entre mis hojas,
violentamente sacude mis ramas más fuertes
y quiebra las más débiles.
A veces la brisa me mece
y adormece.
De noche es cuando más te extraño,
cuando el aire helado de la madrugada,
entonces lloro gotas de rocío.
De día algunos pájaros me acompañan
y en el pecho tengo uno que anidó.
A veces, un caminito de hormigas
me recuerda tus caricias.
Algo de savia me recorre todavía.
Un invierno de estos me dejaré morir.

Cuando me voy detrás de tus pasos

Cuando me voy detrás de tus pasos,
siguiendo el aroma de tus flores
me pierdo en el bosque
recogiendo hierbas para ti...
Cuando me voy detrás de tus pasos
me pierdo, no encuentro ya nunca
el camino de vuelta.

Es la noche y los arados duermen

Es la noche y los arados duermen.
Los caballos al establo, los amores a la cama.
En tus labios descanso una jornada ardua
de arar el mundo. Tu me das lo que he ganado,
mi paga, mi salario con tu abrazo.
En tu escote limpio mis manos de la tierra
y la sal de mi boca. Me acobardo si me atrapas
en tu vientre, esclavo entre tus piernas..
Me hago un niño que amamantan tus amores.
Es la noche y los arados duermen:
los caballos al establo, los amores a la cama

Maliciosamente se enredan...

Maliciosamente se enredan las manos en las arenas
del tiempo.
No esperan, no piden,
gritan y sólo gritan.
No alcanza ni sobra lo que tienen.
Son hijos huérfanos de la palabra.
No tienes más que verlos para saber que son
ellos los que muerden,
los que pican con aguijones de papel.
¡Pobres ellos que no tienen faros!
Navegan en penumbras por mares más profundos que sus mentes...
Son ciegos,
de la vida. No saben.
No hacen pie en las aguas más superficiales,
fáciles ahogados temen a lo profundo
y le huyen.
¡Suerte para nosotros que somos peces!
No tener que respirar el aire que han manchado
con su maloliente saliba.

Ultimamente

Ultimamente se han perdido tus besos.
Ultimamente ya casi no tocas ni toco
el amor, ni los cuerpos.
Ultimamente ya no permaneces ausente
aunque me faltes,
y aunque me faltes no siento tu ausencia.
Ultimamente me he hecho distinto, más otro
más uno que no te ama.

Qué tristeza han de tener

¡Qué tristeza han de tener quienes dibujan los mapas!
Pobres hombrecitos tristes...
¡Qué vacías han de estar sus vidas!
Tanto esfuerzo han puesto en separarnos
y nosotros...
¡míranos:
tan enamorados y tan juntos!

¡Con cuanta piedad me juzgas...

¡Con cuánta piedad me juzgas,
con cuánta injusticia me amas!
Casi no pides y acaso si algo no das...
Casi nada traigo pues todo
lo he dejado en otra casa y,
sin embargo,
tu me das tu techo y tu alimento.
¡Cuánta injusticia en el mundo, mujer,
que tú me ames como me amas!

Te abrazo despues del amor

Te abrazo despues del amor y sueño
sin sueños. Dejo en tu cuerpo
las manos cansadas del trabajo,
esta boca que maldice,
este cuerpo acalambrado,
esta hilera de fracasos.

Mi hogar

Mi hogar no tiene 
pared ni techo,
puerta o ventanas.
Mi hogar no es 
ni de ladrillo,
piedra o barro.
Mi hogar no tiene
arbol ni flores 
en la entrada.
Mi hogar es tibio,
humano,
mi hogar me besa
me abraza,
me tiende la cama
en la que pongo,
cada dia,
flores en la entrada
de mi hogar.

Tu cuerpo desnudo

 Tu cuerpo desnudo no tiene rimas
ni metrica. Tu cuerpo desnudo
no quiere versos...
Entro en silencio y cuando salgo
                                                 te abrazo.