Préstame un rato tu sombra
que hoy desperté
con ganas de bailar.
La Resistencia
¿Tienes algo que sea tuyo,
realmente propio,
o todo se te ha prestado
para que lo cuides y siembres
el mundo de versos?
¿Quién te ha dado el verso?
¿Una mujer? ¿O la misma muerte?
¿Acaso tus versos salvarán al mundo
de la indiferencia fatal
de todos los hombres?
Tu vanidad, Poeta, será la carcajada
estrepitosa
de la muerte última y final
cuando ya no quede nada.
(Arte poética, Tandil,
mayo de 2012)
La nada
Te pareces tanto a mi sombra,
a mi forma sin luz,
a mi noche obscura.
Tus ojos son del color de mi ausencia
y cuando lloras eres la misma lluvia
que riega la triste desesperación.
¡Somos tan poco, amor, tan nada!,
que poco sabe de nosotros
la mañana.
Y nosotros, tan atardeceres,
tan ocasos,
tan preámbulos de un horizonte negro
de una inútil infinidad de estrellas
brillando redundantes
sobre todos los ojos ciegos.
¡Tanto esfuerzo vano en ser amados
sin pensar siquiera
una vez
en ser nosotros
los amantes!
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