¿Te acuerdas de esto?
Nació del miedo
y casi muere
del miedo.
Cactus (VII)
Yo te miro y desde el "yo que mira" soy el verbo
y me salvo de ser un substantivo.
Así juego
así invento.
─me invento─.
Así no tengo que soñar el viento
Ni serlo.
(el verbo ser leáse en cursiva)
Mira:
te cuento
entre mis cosas,
te llevo en el bolsillo cuando salgo
te traigo entre mis dedos cuando vuelvo.
A veces te recuerdo, otras te invento
un poco diferente
así, al final,
estamos de acuerdo.
A veces, es normal, nos miramos desde el miedo.
Y es lógico no vernos.
y me salvo de ser un substantivo.
Así juego
así invento.
─me invento─.
Así no tengo que soñar el viento
Ni serlo.
(el verbo ser leáse en cursiva)
Mira:
te cuento
entre mis cosas,
te llevo en el bolsillo cuando salgo
te traigo entre mis dedos cuando vuelvo.
A veces te recuerdo, otras te invento
un poco diferente
así, al final,
estamos de acuerdo.
A veces, es normal, nos miramos desde el miedo.
Y es lógico no vernos.
Cactus (VI)
He tenido lástima de esas flores pequeñas que crecen a veces entre las piedras.
Es seguro que ellas también tengan su lástima
del cactus frio que no muere.
He pensado muchas veces en el tiempo y en cómo los jóvenes no ven el suelo
por mirar enfermos el cielo.
Se pierden fácil, los distraen las cosas que vuelan.
"¡Son jóvenes!" me grita el viento.
¿Será que a pesar del silencio no tengo paciencia?
Entonces un lagarto pequeño
un pobre animalejo
me despierta
con sus patas afiladas trepándome el cuello.
¡Extraños son los sueños del árbol viejo!
A veces, sueño que muero.
Díga usted si no es extraño.
Es seguro que ellas también tengan su lástima
del cactus frio que no muere.
He pensado muchas veces en el tiempo y en cómo los jóvenes no ven el suelo
por mirar enfermos el cielo.
Se pierden fácil, los distraen las cosas que vuelan.
"¡Son jóvenes!" me grita el viento.
¿Será que a pesar del silencio no tengo paciencia?
Entonces un lagarto pequeño
un pobre animalejo
me despierta
con sus patas afiladas trepándome el cuello.
¡Extraños son los sueños del árbol viejo!
A veces, sueño que muero.
Díga usted si no es extraño.
Cactus (V)
Cuando huyen los verbos
es mejor no distraerse con los adjetivos.
Concentrarse demasiado en este punto
no es bueno.
Siempre sirve aquello
de no perderse el bosque
por mirar el árbol.
Salvo, claro está, que uno sea pájaro.
Y aún así...
es mejor no distraerse con los adjetivos.
Concentrarse demasiado en este punto
no es bueno.
Siempre sirve aquello
de no perderse el bosque
por mirar el árbol.
Salvo, claro está, que uno sea pájaro.
Y aún así...
Cactus (IV)
Hoy todos los niños son dos huérfanos pequeños,
hijos de madre soltera
de padre que marchó a una guerra.
Huérfanos pobres, sin tios ni abuelas.
Una pared cualquiera nos gana la carrera contra el tiempo,
las vidrieras huelen el delirio y el miedo,
hay más fobias que sueños entre la gente.
Aún así, hay vidas en esta tierra.
A veces, donde menos se lo espera uno
aparecen los que sueñan.
De alguien son los huesos con los que golpean los tambores
...de alguien son
─de alguien fueron.
Hay quienes no piensan en lo lóbrego
y bailan, bailan
porque son duendes.
Hay noches que son de acero
y tardes
de vidrio roto
Yo, cuando no puedo dormir, me cuento las espinas.
hijos de madre soltera
de padre que marchó a una guerra.
Huérfanos pobres, sin tios ni abuelas.
Una pared cualquiera nos gana la carrera contra el tiempo,
las vidrieras huelen el delirio y el miedo,
hay más fobias que sueños entre la gente.
Aún así, hay vidas en esta tierra.
A veces, donde menos se lo espera uno
aparecen los que sueñan.
De alguien son los huesos con los que golpean los tambores
...de alguien son
─de alguien fueron.
Hay quienes no piensan en lo lóbrego
y bailan, bailan
porque son duendes.
Hay noches que son de acero
y tardes
de vidrio roto
Yo, cuando no puedo dormir, me cuento las espinas.
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