En el preciso lugar donde nació

a los muertos de Palestina
¡Muera el Capitalismo
y el sionismo que lo parió!


En el preciso lugar donde nació
muere la civilización.

La noche muestra sus dientes amarillos
como el oro inmundo que después,
al amparo de la oscuridad que han creado,
irán presurosos a buscar
bajo las tumbas de los niños.

¿En qué idioma sagrado, Señor,
traducirán después
esta proeza de ensañamiento
y perversidad?

Así andan los gauchos

Aquí todos somos dioses
irrefutables
inmejorables
insoportables.

Y hemos decidido
que queda
terminantemente prohibido
hacer lo que hagan
aunque nosotros
lo hagamos.

Solo es nuestro lo perfecto
y lo imperfecto
es de los otros.

Somos argentinos:
¡no podemos ser mejores!

Poética #3743

Alábalas nebas, amor
liber laberlas:
alum dinós me cuán omás,
ebar el nar,
desarse alor
desarse tanto alor,
entre lagüáni alér.
Si lá;
o no lá.

Inventé palabras rotas
las dibujé en el papel
y las leí cien veces
hasta que algo me dijeron.

Así es el canto del pájaro
en el nogal del patio
cada mañana:
sonidos asemánticos
a los que doy sentido.

El pájaro no sabe ni el árbol los oye:
yo les invento
el sentido;
un lengüaje
del cual soy parte
solo
y solo si
les hago encerrar un mensaje.

Así ha de ser también mi poética:
yo he de ser el pájaro
y las palabras
y a usted, lector,
retarlo, constante,
a encontrarles sentido.

Yo tambien tengo

Yo tambien tengo
jazmines de ayer
rodeando las ventanas,
luciérnagas de luz para jugar,
hormigas inquietas
detrás del reloj;
miradas de abril,
las luces de hoy
sin izar,
un barco pequeño
que sabe bailar
naufragios
y el vals.

Yo también he dicho
que nunca
y he vuelto:
he repetido
poéticas,
errores
y abracé con fuerza
y cien veces
la misma piedra
con amor maternal.

Tambien he ido
a donar algodón
a las nubes
que son de jabón
cuando he podido.

Que toda semilla es de piedra
si no toca tierra.

He sido balcón
malvón
gorrión
y un naipe
marcado en los besos

y he sido tambien
los besos sin marcas
las marcas sin besos
los sesos sin sexo
y el sexo sin sesos.

He dado más frutos
estando seco
que reverdeciendo
y he sido árbol un día
aunque no tuve bosque.

El monte lo sabe:
no hay árbol que cante
sin viento.

De todos he sido ninguno
por no peinarme
una mañana fria
que tan poco tiempo
le he dado al tiempo
que casi no cuento
las horas sino los cuentos

Extráñame si muero
en paz y sin duelo
que prometo allí
seguir mi vuelo
auque no exista
algún cielo.

Toma, guarda este poema
sin tomarlo muy en serio
que para mi solo fue un juego.

Ya me inventaré otro,
secreto,
para decirme a mí mismo
lo que realmente siento.