Lo que sé del amor:
.
Cuando vuelva la poesía no la dejes
Cuando vuelva la poesía no la dejes
cruzar tu puerta
cierra ventanas, postigos,
corre todas tus cortinas ¡que no te vea!
Cuando vuelva la poesía cierra todas tus puertas con siete llaves
ponle candado a todas las cerraduras y enciérrate tu misma
en el sótano
si es necesario
hasta que vuelva a irse.
Cuando vuelva la poesía, amor,
no tomes en serio su ridícula postura
de laureles y de bronces
no creas ni una sola de todas sus palabras
que son siempre mentira
ignórala tanto como puedas
y déjala
hablando sola
hasta que vuelva a irse.
Y recuerda que la poesía fue
quien dijo un día
que ya no te quería.
cruzar tu puerta
cierra ventanas, postigos,
corre todas tus cortinas ¡que no te vea!
Cuando vuelva la poesía cierra todas tus puertas con siete llaves
ponle candado a todas las cerraduras y enciérrate tu misma
en el sótano
si es necesario
hasta que vuelva a irse.
Cuando vuelva la poesía, amor,
no tomes en serio su ridícula postura
de laureles y de bronces
no creas ni una sola de todas sus palabras
que son siempre mentira
ignórala tanto como puedas
y déjala
hablando sola
hasta que vuelva a irse.
Y recuerda que la poesía fue
quien dijo un día
que ya no te quería.
Antipoema VI
A veces no estoy,
no quiero
no tengo
o
ni siquiera puedo
en noches como esta me consuelo pensando
que si un día
llegara a irme
esa paloma que saludo en esa esquina
cada noche
de camino a casa
me extrañaría
un poco
o nada
si llegara yo a irme
preferiría que me olvidara
sabiendo
que no vale la pena
perder la vida en un recuerdo
si al irme no le dejo siquiera
esa enseñanza
entonces
no le habré dejado nada
no quiero
no tengo
o
ni siquiera puedo
en noches como esta me consuelo pensando
que si un día
llegara a irme
esa paloma que saludo en esa esquina
cada noche
de camino a casa
me extrañaría
un poco
o nada
si llegara yo a irme
preferiría que me olvidara
sabiendo
que no vale la pena
perder la vida en un recuerdo
si al irme no le dejo siquiera
esa enseñanza
entonces
no le habré dejado nada
Antipoema V
Un sueño que se soñaba a sí mismo
soñaba
que se arrojaba
de un alto edificio
cuando se despertó
soñaba
que se arrojaba
de un alto edificio
cuando se despertó
Antipoema III
cuando queremos
querer
queremos
cuando queremos
cuando queremos
ardemos
dolemos
cuando queremos
(ponga usted las comas
que yo no quiero)
querer
queremos
cuando queremos
cuando queremos
ardemos
dolemos
cuando queremos
(ponga usted las comas
que yo no quiero)
Antipoema II
me tengo
sentado
recostado
descansado
o muerto
me tengo
hambriento
insatisfecho
sediento
seco
me tengo
enloqueciendo
enmudeciendo
enfermo
entrecruzado
tengo
cuando no tengo más nada:
me tengo
sentado
recostado
descansado
o muerto
me tengo
hambriento
insatisfecho
sediento
seco
me tengo
enloqueciendo
enmudeciendo
enfermo
entrecruzado
tengo
cuando no tengo más nada:
me tengo
Antipoema I
vamos a sacarnos la mierda
los rencores
que nadie tiene la culpa
o todos la tenemos
da igual
es casi lo mismo
un asesino
que cien
si un día antes
o un día después
todos seremos
víctima
si todo acaba
en polvo
que se lleva el viento
¿qué cosa puede haber
tan importante?
los rencores
que nadie tiene la culpa
o todos la tenemos
da igual
es casi lo mismo
un asesino
que cien
si un día antes
o un día después
todos seremos
víctima
si todo acaba
en polvo
que se lleva el viento
¿qué cosa puede haber
tan importante?
Para bien o para amar
Para bien o para amar:
discutir el valor pragmático del verso
rebelarse
tomar las plazas y las calles
acudir donde es preciso
resistir y transformarse.
Para bien o para amar:
cuidar el ornamento del verso,
enamorarse,
tomar su mano y su cintura,
llevarla a caminar sobre las hojas
secas del otoño.
Para bien o para amar
el verso
anarquista
enamorado
el verso apasionado
con vocación de fuego y tripa
de sangre y semen
de dulzuras o de furias.
¿Cuál verso sirve más o cuál menos?
¿Cuál verso he de escribir
si cuando beso pienso
en los abandonados
y al levantar la voz recuerdo
el pecho amado?
discutir el valor pragmático del verso
rebelarse
tomar las plazas y las calles
acudir donde es preciso
resistir y transformarse.
Para bien o para amar:
cuidar el ornamento del verso,
enamorarse,
tomar su mano y su cintura,
llevarla a caminar sobre las hojas
secas del otoño.
Para bien o para amar
el verso
anarquista
enamorado
el verso apasionado
con vocación de fuego y tripa
de sangre y semen
de dulzuras o de furias.
¿Cuál verso sirve más o cuál menos?
¿Cuál verso he de escribir
si cuando beso pienso
en los abandonados
y al levantar la voz recuerdo
el pecho amado?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)