Yo voy a volver a recorrer la luna,
como corresponde a todo buen poeta.
Sin saber cómo insinuaré una luna llena
inventaré suaves conejos blancos sobre ella
o, mejor, grises y marrones, para que puedan verse desde la tierra.
Sobre la faz, visible solo las noches de cielo despejado
tallaré a cincel un ser fantástico
sobrenatural
capaz de devolvernos la poesía
a los muertos.
Si te sirve de algo un te quiero
Si te sirve de algo un te quiero:
te quiero.
Si no sirviera
igual te quiero.
te quiero.
Si no sirviera
igual te quiero.
Embellecí una casa con flores
Embellecí una casa con flores;
tenía los ventanales cerrados al sol de la tarde
y de cortinas duras láminas de hierro gris oscuro.
Allí, en ese lugar puse un florero con hermosas flores de colores
de aroma relajante
de perfume que inspiraba bellezas inventadas.
Y ese era el problema: que toda esa belleza era inventada
que el lugar donde habitaba era un lugar sin sol
y aunque pusiera mil flores mi casa no era mi casa.
La tarde que descubrí que las flores morían ahogadas entre tanta muerte
me senté a mirar el techo
horrible, despintado, dejando entrar la lluvia por todas partes.
Y después, bajando la mirada, le repetí a las paredes:
"yo te quería"
cien veces.
tenía los ventanales cerrados al sol de la tarde
y de cortinas duras láminas de hierro gris oscuro.
Allí, en ese lugar puse un florero con hermosas flores de colores
de aroma relajante
de perfume que inspiraba bellezas inventadas.
Y ese era el problema: que toda esa belleza era inventada
que el lugar donde habitaba era un lugar sin sol
y aunque pusiera mil flores mi casa no era mi casa.
La tarde que descubrí que las flores morían ahogadas entre tanta muerte
me senté a mirar el techo
horrible, despintado, dejando entrar la lluvia por todas partes.
Y después, bajando la mirada, le repetí a las paredes:
"yo te quería"
cien veces.
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