Sé
tus pájaros rotos
tus noviembres
─¿qué tienen los noviembres
que tienen tanta muerte?─
Sé
tu preciosa locura,
animal
tu no tener arreglo
Pero
con la carne del árbol
se hace el mango del hacha
la muerte muerde su propia cola
─¡perra de balcón
esa cachorra!─
Los muertos mueren dentro de la muerte
como semen
y
tendrá
─quiera o no,
tarde o temprano─
que parirnos vivos.
Tiene algo de sutil plegaria
Tiene algo de sutil plegaria
el beso
de "ojalá"
de "amén"
de "no te vayas"
de "Dios quiera que te quedes
para siempre".
Algunas personas tienen este don
de hablar y besar
al mismo tiempo
de hablar con la boca llena
de besos.
el beso
de "ojalá"
de "amén"
de "no te vayas"
de "Dios quiera que te quedes
para siempre".
Algunas personas tienen este don
de hablar y besar
al mismo tiempo
de hablar con la boca llena
de besos.
Entendemos tan poco
Entendemos tan poco
aprendemos lo que podemos
recordamos lo necesario
para seguir viviendo
y
ya.
Somos árboles que se duermen
acunando nidos
para despertar desnudos de pájaros
bañados de silencios nuevos
extraños.
¡Es tan común la ausencia!
A todos nos falta alguien
y aunque vivamos rodeados de afectos
al final del día
vale más una ausencia que todas las presencias.
aprendemos lo que podemos
recordamos lo necesario
para seguir viviendo
y
ya.
Somos árboles que se duermen
acunando nidos
para despertar desnudos de pájaros
bañados de silencios nuevos
extraños.
¡Es tan común la ausencia!
A todos nos falta alguien
y aunque vivamos rodeados de afectos
al final del día
vale más una ausencia que todas las presencias.
He tenido un poco de frío
He tenido un poco de frío
ciertas tardes
a ciertas horas
en ciertos lugares.
Entonces necesité un abrigo
un abrazo
o algún libro.
Y los tuve.
Por un tiempo.
Porque no hay que quedarse
mucho con lo que otros también
podrían estar necesitando.
Está bien tener frío algunas veces.
El problema es cuando somos el frío.
ciertas tardes
a ciertas horas
en ciertos lugares.
Entonces necesité un abrigo
un abrazo
o algún libro.
Y los tuve.
Por un tiempo.
Porque no hay que quedarse
mucho con lo que otros también
podrían estar necesitando.
Está bien tener frío algunas veces.
El problema es cuando somos el frío.
Pero vos (poema II)
Vos estás,
yo estoy,
nosotros estamos acá
todavía
sin embargo
a pesar de...
todavía estás,
nosotros
todavía estamos.
Todavía podemos cambiar el rumbo
de algunas cosas.
Han arruinado casi todo
pero vos
pero yo
pero nosotros
pero...
yo estoy,
nosotros estamos acá
todavía
sin embargo
a pesar de...
todavía estás,
nosotros
todavía estamos.
Todavía podemos cambiar el rumbo
de algunas cosas.
Han arruinado casi todo
pero vos
pero yo
pero nosotros
pero...
Pero vos III
Tal vez no sea tan cierto aquello de que estamos solos o pasados de moda.
Tal vez, no sé, todavía haya en ciertos lugares algunos que pelean, a diario, por dar pan más que televisores o computadoras.
Tal vez existan esas personas de las que alguna vez oímos como si fueran un cuento de hadas y tal vez no haya muerto ─quienes dicen esto gustan de los negocios y eso lo hace sospechoso─ la utopía.
Quizás estén en esos barrios que nunca pisamos, en esos lugares en los que los zapatos se ensucian y los sacos se llenan de polvo y por eso nunca los hemos visto.
Tal vez un día podamos encontrarlos
conocerlos
reconocerlos o,
mejor aún, reconocernos en ellos.
Ojalá un día podamos encontrarlos,
abrazarlos
lavarles los pies
y alimentarlos
nosotros
a ellos
para que sepan así
que ellos tampoco
están solos.
Tal vez, no sé, todavía haya en ciertos lugares algunos que pelean, a diario, por dar pan más que televisores o computadoras.
Tal vez existan esas personas de las que alguna vez oímos como si fueran un cuento de hadas y tal vez no haya muerto ─quienes dicen esto gustan de los negocios y eso lo hace sospechoso─ la utopía.
Quizás estén en esos barrios que nunca pisamos, en esos lugares en los que los zapatos se ensucian y los sacos se llenan de polvo y por eso nunca los hemos visto.
Tal vez un día podamos encontrarlos
conocerlos
reconocerlos o,
mejor aún, reconocernos en ellos.
Ojalá un día podamos encontrarlos,
abrazarlos
lavarles los pies
y alimentarlos
nosotros
a ellos
para que sepan así
que ellos tampoco
están solos.
Ni una paloma dejó el huracán
Ni una paloma dejó el huracán
que arrasó los campos
hace una semana
todo se lo ha llevado
─horrible cliché─
el viento
¿A dónde? ¿Quién puede saberlo?
Poca diferencia existe entre
el viento de un huracán
y el amor
cuando pasan
igual nos tratan,
igual nos dejan.
Hágase usted las preguntas que quiera
si lo desea
le advierto:
preguntas y respuestas
son cosas bien distintas
en nada se parecen ni se tocan
quien se haga preguntas solo tendrá preguntas.
Mejor, hágase respuestas.
que arrasó los campos
hace una semana
todo se lo ha llevado
─horrible cliché─
el viento
¿A dónde? ¿Quién puede saberlo?
Poca diferencia existe entre
el viento de un huracán
y el amor
cuando pasan
igual nos tratan,
igual nos dejan.
Hágase usted las preguntas que quiera
si lo desea
le advierto:
preguntas y respuestas
son cosas bien distintas
en nada se parecen ni se tocan
quien se haga preguntas solo tendrá preguntas.
Mejor, hágase respuestas.
Antipoema XVIII
Póngase en mis zapatos:
¿sería sencillo para usted vivir
siendo este cobarde
inútil
este coleccionista de fracasos
este hombre asustado
este hombre lleno de culpas
que no quiere ser feliz?
¿sería sencillo para usted vivir
siendo este cobarde
inútil
este coleccionista de fracasos
este hombre asustado
este hombre lleno de culpas
que no quiere ser feliz?
Antipoema XVII
Si yo pudiera
escribiría un manual de instrucciones
y de buena gana se lo daría:
sin apartados secretos
ni letra chica
le daría el plano detallado de este laberinto
para que pudiera recorrerme completo y sin riesgos de perderse
usted también
El asunto es que no hay manual ni planos.
Se lo puedo asegurar yo,
que llevo años tratando de salir de mi
sin haber visto el sol más que por alguna ventana pequeña
hasta que, más tarde o más temprano,
terminé empañando yo mismo
con mi propio aliento
de tanto pegarme al vidrio.
¡Tantas eran las ganas de salir!
escribiría un manual de instrucciones
y de buena gana se lo daría:
sin apartados secretos
ni letra chica
le daría el plano detallado de este laberinto
para que pudiera recorrerme completo y sin riesgos de perderse
usted también
El asunto es que no hay manual ni planos.
Se lo puedo asegurar yo,
que llevo años tratando de salir de mi
sin haber visto el sol más que por alguna ventana pequeña
hasta que, más tarde o más temprano,
terminé empañando yo mismo
con mi propio aliento
de tanto pegarme al vidrio.
¡Tantas eran las ganas de salir!
Antipoema XVI
lo único que queremos realmente
es morirnos en silencio
para no tener que decir
"perdón,
te amé tanto
que el amor
y el miedo
fueron la misma cosa"
Entonces uno huye, se esconde
hasta que la muerte
nos separe.
es morirnos en silencio
para no tener que decir
"perdón,
te amé tanto
que el amor
y el miedo
fueron la misma cosa"
Entonces uno huye, se esconde
hasta que la muerte
nos separe.
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