¡Ponle una lápida al recuerdo!
¡Graba en ella un epitafio
que a todos cuente
que allí yace un gran amor!
¡Que todos sepan que has huido
vencida por el miedo
y el olvido!
La noche mas larga
La noche mas larga,
tu ausencia,
no tiene estrellas.
tu ausencia,
no tiene estrellas.
No miro tus ojos
No miro tus ojos
simplemente,
me pierdo encantado
en su infinito
laberinto.
simplemente,
me pierdo encantado
en su infinito
laberinto.
Enamorado del rayo
Un relámpago quebró la noche,
la luz persistió en mis ojos
cegándome.
El negro cielo se rayo
como un cristal.
Duro un segundo su luz
pero fue infinito su recuerdo.
la luz persistió en mis ojos
cegándome.
El negro cielo se rayo
como un cristal.
Duro un segundo su luz
pero fue infinito su recuerdo.
El jardin
De todas las flores se han marchitado solo las mejores. El jardín ha sido invadido por la maleza. ¡Reciban tus manos el castigo por tu intencionado descuido!
Tu eres Pedro
Tu eres Pedro. Tu tienes la llave que no fue forjada. Aquella que es única y eterna. Tu tienes la llave que un día te confiaron las manos que amabas, las mismas que negaste.Tu tienes la llave que abre el lugar sin tiempo, sin dolor. Tu eres Pedro: tu tienes las llaves que abren el Cielo.
30 de septiembre
Había comenzado ya la primavera
y, sin embargo,
un insistente invierno persistía
negándome el verdor y la frescura.
Una fría semana de fines de Septiembre
como un peso de plumas mojadas,
me tenía acobardado,
refugiado y oculto
en mi propia sombra.
Luché, con lo que tuve,
cuando apareciste.
Quise salvarme en tu cuerpo y en tus ojos.
Quise abrazarte y al abrir mis alas
llegó al fin la primavera.
y, sin embargo,
un insistente invierno persistía
negándome el verdor y la frescura.
Una fría semana de fines de Septiembre
como un peso de plumas mojadas,
me tenía acobardado,
refugiado y oculto
en mi propia sombra.
Luché, con lo que tuve,
cuando apareciste.
Quise salvarme en tu cuerpo y en tus ojos.
Quise abrazarte y al abrir mis alas
llegó al fin la primavera.
Gorrión
Se entristece el paisaje
con tu ida.
Me he quedado solo en la empapada soledad
como un gorrión mojado.
¡Demasiado pesa mi sombra
para poder volar!
con tu ida.
Me he quedado solo en la empapada soledad
como un gorrión mojado.
¡Demasiado pesa mi sombra
para poder volar!
Poema insuficiente
Escribo con la yema de mis dedos,
en tus senos, versos que no
se sueñan en palabras. De tu néctar
libo sacrificios a los dioses y eres,
en el eterno instante de un gemido,
el Paraíso perdido y olvidado.
Te pierdo y te encuentro cada vez
que te ofreces
desnuda, y todas las veces es
como si fueras nueva.
en tus senos, versos que no
se sueñan en palabras. De tu néctar
libo sacrificios a los dioses y eres,
en el eterno instante de un gemido,
el Paraíso perdido y olvidado.
Te pierdo y te encuentro cada vez
que te ofreces
desnuda, y todas las veces es
como si fueras nueva.
La exticion
Hay tanta gente en los salones
que los bailes son enjambres
de abejas como buitres.
Es tal la ausencia
que hace infinita a la multitud de cadaveres
que me rodean
con mascaras sonrientes.
Soy la última estrella,
la mas olvidada,
en el rincón más lejano del obscuro universo.
Mi luz se apaga, se extingue
el brillo y la muerte se aproxima.
Soy un Hombre Olvidado,
un Ocaso.
que los bailes son enjambres
de abejas como buitres.
Es tal la ausencia
que hace infinita a la multitud de cadaveres
que me rodean
con mascaras sonrientes.
Soy la última estrella,
la mas olvidada,
en el rincón más lejano del obscuro universo.
Mi luz se apaga, se extingue
el brillo y la muerte se aproxima.
Soy un Hombre Olvidado,
un Ocaso.
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