Los teros se alojan a la sombra de una columna
y al final del paisaje un nube se eleva
con su grisácea y caprichosa forma
como una señal indicando el final del camino
el final del juego.
Solitaria expresión del desierto la informe masa de vapor:
tantálica burla
que repite ─como elc uervo de Poe─
"No habrá lluvias; nunca más
beberás su sed ni saciarás tus aguas".
Los camolotes del sueño que la ciudad tuvo anoche envejecen.
Una yarará se arrastra con la calma de un verano caliente
sobre la marrón podredumbre estancada.
¿Pensará ella en el querido Quiroga como yo
al ver ese río flotando sobre la muerte,
arrastrando un paisaje lejano que olvidará
en ese preciso instante de lelgar al mar?
Dos recuerdos naturales, dos naturalezas muertas, agonizantes
de hombres que sufrieron su poesía como interminables muertes.
Conocer el viento por dentro
Conocer el viento por dentro.
¿Sabe usted qué motor agita el aire quieto
para hacer tormentas?
¿Qué mano? ¿Qué Dios?
¿Qué magia convierte en vida a la muerte?
Yo una vez imaginé que estaba durmiendo
en el viento.
Imaginé que era la rama verde de un árbol
y él me mecía y yo dormía
y durmiendo dentro del viento soñaba
que era yo también el viento
y que era yo ese viento
que mecía a uno que soñaba
que era él el viento.
¿Sabe usted qué motor agita el aire quieto
para hacer tormentas?
¿Qué mano? ¿Qué Dios?
¿Qué magia convierte en vida a la muerte?
Yo una vez imaginé que estaba durmiendo
en el viento.
Imaginé que era la rama verde de un árbol
y él me mecía y yo dormía
y durmiendo dentro del viento soñaba
que era yo también el viento
y que era yo ese viento
que mecía a uno que soñaba
que era él el viento.
La poesía es el título de un discurso hipócrita
La poesía es el título de un discurso hipócrita.
La poesía es la lluvia
esa lluvia que todos dicen amar
cuando están a resguardo de ella.
La poesía es una buena forma de quedar bien con los extraños: "leo poesía"
dice alguien
y ya todos deberían amarlo/amarla.
La poesía es la manera más eficaz de fingir.
Una línea puedo decir al respecto:
no aman la poesía, la envidian.
Quieren ser poesía
no leerla.
Así aman la poesía:
sin leerla.
La poesía es la lluvia
esa lluvia que todos dicen amar
cuando están a resguardo de ella.
La poesía es una buena forma de quedar bien con los extraños: "leo poesía"
dice alguien
y ya todos deberían amarlo/amarla.
La poesía es la manera más eficaz de fingir.
Una línea puedo decir al respecto:
no aman la poesía, la envidian.
Quieren ser poesía
no leerla.
Así aman la poesía:
sin leerla.
Poema
Si he vuelto de la irrisible presencia del maligno,
de su patética costumbre, ya vicio, de sentirse el amo,
si he logrado desprestigiar del modo más vulgar sus temidas jaulas
ha sido, más que nada, por pura suerte.
Si he logrado desenredar los pasillos de Minos en una obscura noche
sin linternas, antorchas o estrellas que me guien
ha sido, más que nada, de pura suerte.
Si he sobrevivido a las innumerables crisis por las que el alma
recorre la estrechez mental del aprendizaje informal
basado en la experiencia errónea ha sido
insisto, de pura suerte.
He sido un ser de luz y un cuerpo de barro sucesivamente
casi sin arrugar el cuello de mi camisa;
he sido dueño de poemas tanto como de venenos
que incluso, a veces, yo me mismo he ingerido
sin saber que eran lo mismo;
he sido un lugar común en un verso vulgar del último poema escrito
por un poeta desaparecido.
He sido, he dicho
he corrido y recorrido
rutas y caminos,
piernas largas
o melenas
habitaciones y escaleras.
Un día fue aprendiz
otros maestro
sin nada que enseñar:
poco he ha aprendido.
Todavía sueño con el verso de la mariposa blanca y, a veces,
con las flores que he perdido
o regalado
o acomodado en el canto de un retrato
en la tumba de mi padre
─esa que jamás he vuelto a visitar─.
Hoy me he preguntado tantas cosas que no hubo tiempo
para las respuestas
¿Hace ─¿cómo saberlo? ─ cuánto tiempo que no duermo?
Tu nombre está escrito en una larga página repleta de otros nombres,
mi nombre...mi nombre lo he olvidado.
No sé si lo has notado, Amor, pero hace tiempo
ya no rimo los versos de mis poemas.
de su patética costumbre, ya vicio, de sentirse el amo,
si he logrado desprestigiar del modo más vulgar sus temidas jaulas
ha sido, más que nada, por pura suerte.
Si he logrado desenredar los pasillos de Minos en una obscura noche
sin linternas, antorchas o estrellas que me guien
ha sido, más que nada, de pura suerte.
Si he sobrevivido a las innumerables crisis por las que el alma
recorre la estrechez mental del aprendizaje informal
basado en la experiencia errónea ha sido
insisto, de pura suerte.
He sido un ser de luz y un cuerpo de barro sucesivamente
casi sin arrugar el cuello de mi camisa;
he sido dueño de poemas tanto como de venenos
que incluso, a veces, yo me mismo he ingerido
sin saber que eran lo mismo;
he sido un lugar común en un verso vulgar del último poema escrito
por un poeta desaparecido.
He sido, he dicho
he corrido y recorrido
rutas y caminos,
piernas largas
o melenas
habitaciones y escaleras.
Un día fue aprendiz
otros maestro
sin nada que enseñar:
poco he ha aprendido.
Todavía sueño con el verso de la mariposa blanca y, a veces,
con las flores que he perdido
o regalado
o acomodado en el canto de un retrato
en la tumba de mi padre
─esa que jamás he vuelto a visitar─.
Hoy me he preguntado tantas cosas que no hubo tiempo
para las respuestas
¿Hace ─¿cómo saberlo? ─ cuánto tiempo que no duermo?
Tu nombre está escrito en una larga página repleta de otros nombres,
mi nombre...mi nombre lo he olvidado.
No sé si lo has notado, Amor, pero hace tiempo
ya no rimo los versos de mis poemas.
Seguiremos ejerciendo la libertad
Seguiremos ejerciendo la libertad.
No sé cómo ni dónde
y, si le soy sincero,
ni siquiera sé por qué.
Quizás sea algo de masoquistas.
No sé, por lo que mierda sea
seguiremos ejerciendo la libertad
aunque nos cierren todas las puertas.
Yo he tenido gatos, ¿sabe? Toda mi vida he tenido gatos.
¿Usted vió lo que son los gatos para cuidarlos?
Mire que he hecho de todo para manterlos encerrados.
Por eso de que la calle es peligrosa, ¿sabe?
o para que no vuelva todo lastimado
o para que no se pase la noche en los techos vecinos
despertando a toda la cuadra.
¡Nada funciona con esos animales!
¡Se escapan por donde puedan
y pueden por cualquier agujero que a uno se le haya olvidado!
Sí, los gatos son animales hermosos,
siempre ejerciendo la libertad
ni sé cómo ni dónde ni por qué...
pero seguiremos ejerciendo la libertad
como los gatos.
No sé cómo ni dónde
y, si le soy sincero,
ni siquiera sé por qué.
Quizás sea algo de masoquistas.
No sé, por lo que mierda sea
seguiremos ejerciendo la libertad
aunque nos cierren todas las puertas.
Yo he tenido gatos, ¿sabe? Toda mi vida he tenido gatos.
¿Usted vió lo que son los gatos para cuidarlos?
Mire que he hecho de todo para manterlos encerrados.
Por eso de que la calle es peligrosa, ¿sabe?
o para que no vuelva todo lastimado
o para que no se pase la noche en los techos vecinos
despertando a toda la cuadra.
¡Nada funciona con esos animales!
¡Se escapan por donde puedan
y pueden por cualquier agujero que a uno se le haya olvidado!
Sí, los gatos son animales hermosos,
siempre ejerciendo la libertad
ni sé cómo ni dónde ni por qué...
pero seguiremos ejerciendo la libertad
como los gatos.
Una estrella brilló en la tierra
Una estrella brilló en la tierra y los magos la siguieron...
Porque creyeron que en la pobreza
nace lo verdadero
que no hay más magia que seguir siendo libres
a pesar de los fascistas
que no hay dioses ni reyes
porque creyeron en la gente
pero no en toda
solo en la gente que no compra ni vende
mierda
─la otra gente es moscas.
porque supieron que lo único urgente es uno
y es el otro
─sin esos fariseos de los mercados─
que hay hambres peores que no tener comida
que hay fracasos más dignos que todos los triunfos
que hay necesidades que no se tocan
y verdades que no se matan
que los regalos se los pueden meter por el culo
porque esta victoria no se compra en tiendas
ni en supermercados
A los que siguen ESA estrella hasta la victoria
siempre...
Por ellos y con ellos...
Que no nos duerman esta noche buena
con el cuento de la paz
porque los chicos tienen frio
y los obreros tienen hambre
mientras los curas y los gobiernos
cantan villancicos
en la barra de un prostíbulo.
Porque creyeron que en la pobreza
nace lo verdadero
que no hay más magia que seguir siendo libres
a pesar de los fascistas
que no hay dioses ni reyes
porque creyeron en la gente
pero no en toda
solo en la gente que no compra ni vende
mierda
─la otra gente es moscas.
porque supieron que lo único urgente es uno
y es el otro
─sin esos fariseos de los mercados─
que hay hambres peores que no tener comida
que hay fracasos más dignos que todos los triunfos
que hay necesidades que no se tocan
y verdades que no se matan
que los regalos se los pueden meter por el culo
porque esta victoria no se compra en tiendas
ni en supermercados
A los que siguen ESA estrella hasta la victoria
siempre...
Por ellos y con ellos...
Que no nos duerman esta noche buena
con el cuento de la paz
porque los chicos tienen frio
y los obreros tienen hambre
mientras los curas y los gobiernos
cantan villancicos
en la barra de un prostíbulo.
Soy de pie ante el abismo
Soy de pie ante el abismo:
la inmensa nada que llama
como una poderosa mujer,
un filo
desprolijo
es borde
es límite
erguido donde acaba todo
miro y mido
detrás, una caida como senos insaciables...
Lo que no sabe el abismo -porque es nada-
es mis alas.
la inmensa nada que llama
como una poderosa mujer,
un filo
desprolijo
es borde
es límite
erguido donde acaba todo
miro y mido
detrás, una caida como senos insaciables...
Lo que no sabe el abismo -porque es nada-
es mis alas.
Y yo, que me sentí lejano
Y yo, que me sentí lejano,
impalpable
a tus ojos,
volé, una mañana
sin fecha,
en tus alas.
La luna andaba
por ahí
todavía;
se quedaba
clavada, aunque ya fuera día,
como un ojo blanco,
ciego,
en las alturas del cielo.
Dejé lo que tenía: el hambre,
el frío
y las ganas de quedarme
en la cama
hasta el último día
y levanté mis pies del suelo,
de la tierra que me reprimía.
Y yo, que me sentí lejano y solo
te tuve
un día
como de vuelo
como de pájaros
como de amores claros.
impalpable
a tus ojos,
volé, una mañana
sin fecha,
en tus alas.
La luna andaba
por ahí
todavía;
se quedaba
clavada, aunque ya fuera día,
como un ojo blanco,
ciego,
en las alturas del cielo.
Dejé lo que tenía: el hambre,
el frío
y las ganas de quedarme
en la cama
hasta el último día
y levanté mis pies del suelo,
de la tierra que me reprimía.
Y yo, que me sentí lejano y solo
te tuve
un día
como de vuelo
como de pájaros
como de amores claros.
He visto, delicado aplomo, nenúfares y glóbulos
He visto, delicado aplomo, nenúfares y glóbulos
sonámbulos, arémbalos,
prestos al noctámbulo artificio de unos péndulos
coléndulos, albóricos, treméndicos
de astucias igualables a esos mares
de tierras madreselvas, madreperlas,
parabelias de la ausencia en las ausencias.
Las trece calaveras carabelas,
las puertas que se cierran inremedias,
las ojas femeninas, las aurelias,
las muchas velas negras de la vida,
la cierta incuspicencia celestina,
la morra, peregrina, la sistina.
He visto, desnuda de la arena,
la melena desastroza de una hena
gatoparda, felemina, fotocida,
de una cuerda sostenida: la alegría.
¿Qué vale una palabra o un poema
si nada ha decirle a quien lo lea?
sonámbulos, arémbalos,
prestos al noctámbulo artificio de unos péndulos
coléndulos, albóricos, treméndicos
de astucias igualables a esos mares
de tierras madreselvas, madreperlas,
parabelias de la ausencia en las ausencias.
Las trece calaveras carabelas,
las puertas que se cierran inremedias,
las ojas femeninas, las aurelias,
las muchas velas negras de la vida,
la cierta incuspicencia celestina,
la morra, peregrina, la sistina.
He visto, desnuda de la arena,
la melena desastroza de una hena
gatoparda, felemina, fotocida,
de una cuerda sostenida: la alegría.
¿Qué vale una palabra o un poema
si nada ha decirle a quien lo lea?
Loca de tristeza se puso una nariz de payaso
Loca de tristeza se puso una nariz de payaso
y sonrió
para una cámara.
Me estaba enseñando a encontrar la alegría
y no lo sabía
a veces no sabe cuánto me enseña
a veces yo mismo no sé
cuánto es capaz de enseñarme
como ella me escucha todo yo hablo
y hablo
y le hablo
con ella puedo hablar de todo
de cualquier cosa
que ella, atenta, me escucha
pero yo no le digo, por orgullo,
cuánto aprendo de ella
cuánto me enseña
cuando es capaz de sacar
de la tristeza
tanta sonrisa.
y sonrió
para una cámara.
Me estaba enseñando a encontrar la alegría
y no lo sabía
a veces no sabe cuánto me enseña
a veces yo mismo no sé
cuánto es capaz de enseñarme
como ella me escucha todo yo hablo
y hablo
y le hablo
con ella puedo hablar de todo
de cualquier cosa
que ella, atenta, me escucha
pero yo no le digo, por orgullo,
cuánto aprendo de ella
cuánto me enseña
cuando es capaz de sacar
de la tristeza
tanta sonrisa.
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