Hoy me animé a decirte unas palabras.
Mañana quizá tenga una esperanza.
Pero en el medio está la noche,
negra y vacía como siempre.
Tal vez un día sepas que fuiste estos versos
y te rías.
Quiera el cielo que entonces
esté también mi risa y no mi llanto.
Estás ahí, en la puerta de un sueño imposible
Estás ahí, en la puerta de un sueño imposible.
Un nombre solamente te nombra y te conoce
y por la noche lo pronuncio
con la triste ilusión de hacerte carne
entre mis brazos.
No imaginas que hoy te hablé
para romper al fin
el secreto de mis ganas.
Apenas si sabes mi nombre.
Apenas si sabes mi rostro o mis manos
y aún así no puedo quitarte de ellas.
Mañana me leerás sin sospechar
que debajo de estas líneas está tu nombre
escondido.
Pero hoy que al fin tuve el coraje
de romper el silencio,
puedo nombrarte
con una mínima esperanza
de tener, alguna vez,
la bella noticia de mi nombre
en tu boca una mañana.
Un nombre solamente te nombra y te conoce
y por la noche lo pronuncio
con la triste ilusión de hacerte carne
entre mis brazos.
No imaginas que hoy te hablé
para romper al fin
el secreto de mis ganas.
Apenas si sabes mi nombre.
Apenas si sabes mi rostro o mis manos
y aún así no puedo quitarte de ellas.
Mañana me leerás sin sospechar
que debajo de estas líneas está tu nombre
escondido.
Pero hoy que al fin tuve el coraje
de romper el silencio,
puedo nombrarte
con una mínima esperanza
de tener, alguna vez,
la bella noticia de mi nombre
en tu boca una mañana.
Me está faltando imaginación
Me está faltando imaginación
para pensarme en otros brazos
y dejar de extrañarte.
Ya no duermo, no sueño.
Ya no resisto siquiera a tu presencia
inventada y me dejo desvelar
por el recuerdo de tus formas
de mujer.
Me has vencido aún sin saberme,
sin quererme.
Me desconoces todo
y ya me tienes esperando.
¡No es justo que te piense tanto!
¡No está bien este abuso de belleza!
Debieras ser más cauta:
el corazón se rompe con menos que esta nada.
para pensarme en otros brazos
y dejar de extrañarte.
Ya no duermo, no sueño.
Ya no resisto siquiera a tu presencia
inventada y me dejo desvelar
por el recuerdo de tus formas
de mujer.
Me has vencido aún sin saberme,
sin quererme.
Me desconoces todo
y ya me tienes esperando.
¡No es justo que te piense tanto!
¡No está bien este abuso de belleza!
Debieras ser más cauta:
el corazón se rompe con menos que esta nada.
Me había quedado dormido
Me había quedado dormido
al tibio calor del sol.
Pero entonces,
en un descuido, se nubló,
y me despertó el frío de tu silencio.
al tibio calor del sol.
Pero entonces,
en un descuido, se nubló,
y me despertó el frío de tu silencio.
Eras el último ocaso del otoño
¿Eras el último ocaso del otoño
o el primero de un largo invierno
que llegaba con su muerte?
A tu paso todo era hojarasca
de sueños secos y utopías
quebradizas bajo el pie aplastante
de esta humanidad.
No esperanzas si no desvelos traías.
Horas de insomnio gastado
y escarchado en la ventana
de un balcón vacío.
Eras lo último que esperaba
y sin embargo, lo primero
que noté cuando llegaste.
Y tan de la nada también te fuiste.
Un día llegará en que volverá la primavera,
aunque ya no la espere,
aunque ya no sueñe con ella.
o el primero de un largo invierno
que llegaba con su muerte?
A tu paso todo era hojarasca
de sueños secos y utopías
quebradizas bajo el pie aplastante
de esta humanidad.
No esperanzas si no desvelos traías.
Horas de insomnio gastado
y escarchado en la ventana
de un balcón vacío.
Eras lo último que esperaba
y sin embargo, lo primero
que noté cuando llegaste.
Y tan de la nada también te fuiste.
Un día llegará en que volverá la primavera,
aunque ya no la espere,
aunque ya no sueñe con ella.
Infinitos insectos minúsculos de incontables patas
Infinitos insectos minúsculos de incontables patas
me caminan las venas polvorientas
como arañas inquietas y desesperadas
que luchan por salir.
Me hago trapo viejo, estropajo abandonado
en el estante más alto de un anaquel
vencido por el peso de los años
en un galpón olvidado.
Es la hora del insomnio, de la lucha interminable
con la prisa y la eterna frustración
de ser un ser biológico roto
y desgastado. Inoportuna
y prematura vejez,
innecesaria.
me caminan las venas polvorientas
como arañas inquietas y desesperadas
que luchan por salir.
Me hago trapo viejo, estropajo abandonado
en el estante más alto de un anaquel
vencido por el peso de los años
en un galpón olvidado.
Es la hora del insomnio, de la lucha interminable
con la prisa y la eterna frustración
de ser un ser biológico roto
y desgastado. Inoportuna
y prematura vejez,
innecesaria.
Una mujer se me llevó el silencio
Una mujer se me llevó el silencio.
Me ha dejado solo y ahogado
entre palabras que hago versos.
Maldita su costumbre
de inspirame los poemas más tristes,
los versos más cenicientos.
Esa mujer y su costumbre
de expandir el universo al infinito
y hacerme tan pequeño
como la minúscula sombra
de la espina más chica de una rosa
que no dará capullos
nunca.
Me ha dejado solo y ahogado
entre palabras que hago versos.
Maldita su costumbre
de inspirame los poemas más tristes,
los versos más cenicientos.
Esa mujer y su costumbre
de expandir el universo al infinito
y hacerme tan pequeño
como la minúscula sombra
de la espina más chica de una rosa
que no dará capullos
nunca.
Tu ausencia es negra, incierta y...
Tu ausencia es negra, incierta y
desesperante como las tardes de encierro
por la lluvia y el frío.
Tu ausente cuerpo presente en la cama
en la que vivo sin tus formas
acompañando a las mías.
La tarde es ciega y el amor es triste.
No hay mucho más que hacer más que pensarte
y mirarte con los ojos cerrados para verte
como detrás de un vidrio empañado.
Tu ausencia es gratis, y sin embargo
¡cuesta tanto!
desesperante como las tardes de encierro
por la lluvia y el frío.
Tu ausente cuerpo presente en la cama
en la que vivo sin tus formas
acompañando a las mías.
La tarde es ciega y el amor es triste.
No hay mucho más que hacer más que pensarte
y mirarte con los ojos cerrados para verte
como detrás de un vidrio empañado.
Tu ausencia es gratis, y sin embargo
¡cuesta tanto!
No quiero falsas esperanzas
No quiero falsas esperanzas.
Si no tienen de las reales para darme,
dejen que me invente las mías.
Que mis sueños son pequeños
pero tienen las manos llenas de poemas
y saben de lucha más que de amores.
Porque he sido anciano hace muchos años
y hoy soy joven en edad de árbol.
No le tengo miedo al fracaso ni al duelo.
Me he muerto tantas veces que ni una vez
recuerdo. Vivan los que quieran este mundo.
Otros vamos por alguna estrella
para enamorarla.
Déjenme dormir sin esperanzas,
buscaré en un sueño los versos de mañana.
Que de las ruinas de los sueños
que tenga esta noche
me haré una utopía para darte.
Si no tienen de las reales para darme,
dejen que me invente las mías.
Que mis sueños son pequeños
pero tienen las manos llenas de poemas
y saben de lucha más que de amores.
Porque he sido anciano hace muchos años
y hoy soy joven en edad de árbol.
No le tengo miedo al fracaso ni al duelo.
Me he muerto tantas veces que ni una vez
recuerdo. Vivan los que quieran este mundo.
Otros vamos por alguna estrella
para enamorarla.
Déjenme dormir sin esperanzas,
buscaré en un sueño los versos de mañana.
Que de las ruinas de los sueños
que tenga esta noche
me haré una utopía para darte.
Todo se ha marchado hacia un puerto
Todo se ha marchado hacia un puerto
desconocido y lejano, solitario,
sin faro ni habitantes.
Todo ha muerto en la ceguera de un ave
que ha olvidado las nubes y el cielo.
Está, detrás de cada gota, la lluvia en las ventanas.
Hoy es la tarde, la noche, pero nunca la mañana.
Es de día aunque no te vea ni te sienta
más que como un ausencia lejana.
De pronto te has ido, dejándome solo
en la compañía de toda esta gente que no me siente.
Quien eras ya no soy.
Todas las tumbas repiten epitafios en este cementerio
vacío y sin sobresaltos.
Entre estos mundos estamos los dos
y los dos somos dos mundos en diferente órbita.
Era tu pez.
Y hoy respiro con lo que puedo
un aire viciado y húmedo
que solo alcanza para dejarme esta nostalgia del agua infinita de los mares.
Fuera no hay lluvia que baste para lloverme
como me llueve dentro de mi propia casa.
Debajo de mi propio techo no estoy en mi propia casa
Quien sepa alimentarme me salvará del hambre,
mas nunca de la soledad.
Hay un animal durmiendo la siesta en tu regazo,
donde yo solía recostarme por las tardes.
Afuera todo es tristeza y frío y humedad,
adentro, solo el calor tibio de una chimenea me acompaña.
Toda la leña que junté para abrigarte,
hoy es triste recuerdo una tarde que volví al hogar
sucio, a salvarme del frío en tus sonrisas.
Los pobres, ahora, son más pobres, y los ricos,
más miserables.
Todos los hombres son el enemigo,
todas las mujeres, tu recuerdo.
Quien ha muerto alguna vez en esta vida,
toda la vida seguirá estando muerto.
desconocido y lejano, solitario,
sin faro ni habitantes.
Todo ha muerto en la ceguera de un ave
que ha olvidado las nubes y el cielo.
Está, detrás de cada gota, la lluvia en las ventanas.
Hoy es la tarde, la noche, pero nunca la mañana.
Es de día aunque no te vea ni te sienta
más que como un ausencia lejana.
De pronto te has ido, dejándome solo
en la compañía de toda esta gente que no me siente.
Quien eras ya no soy.
Todas las tumbas repiten epitafios en este cementerio
vacío y sin sobresaltos.
Entre estos mundos estamos los dos
y los dos somos dos mundos en diferente órbita.
Era tu pez.
Y hoy respiro con lo que puedo
un aire viciado y húmedo
que solo alcanza para dejarme esta nostalgia del agua infinita de los mares.
Fuera no hay lluvia que baste para lloverme
como me llueve dentro de mi propia casa.
Debajo de mi propio techo no estoy en mi propia casa
Quien sepa alimentarme me salvará del hambre,
mas nunca de la soledad.
Hay un animal durmiendo la siesta en tu regazo,
donde yo solía recostarme por las tardes.
Afuera todo es tristeza y frío y humedad,
adentro, solo el calor tibio de una chimenea me acompaña.
Toda la leña que junté para abrigarte,
hoy es triste recuerdo una tarde que volví al hogar
sucio, a salvarme del frío en tus sonrisas.
Los pobres, ahora, son más pobres, y los ricos,
más miserables.
Todos los hombres son el enemigo,
todas las mujeres, tu recuerdo.
Quien ha muerto alguna vez en esta vida,
toda la vida seguirá estando muerto.
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