Milagros

En un árbol estéril
     creció un fruto...
¿Fue una ilusión mía
  o un milagro tuyo?

A Fernando Pessoa

La hora absurdo que lloro el Poeta:
    la misma lluvia oblicua,
       la misma tu ausencia,
el mismo loco que extraña su alma.

Fausto

Solo por amor es que
      he vendido
           el alma.

Funerales II

¿Donde dejo las flores?

¿En que tumba tumba has sepultado
                    las ilusiones que tuvimos?

Me embarga el temor de ver
    un dia
de malezas cubiertos
    los sueños
    que has abandonado.

Funerales I

 ¡Ponle una lápida al recuerdo!

    ¡Graba en ella un epitafio
         que a todos cuente
    que allí yace un gran amor!

¡Que todos sepan que has huido
       vencida por el miedo
            y el olvido!

La noche mas larga

La noche mas larga,
      tu ausencia,
  no tiene estrellas.

No miro tus ojos

No miro tus ojos
    simplemente,
me pierdo encantado
   en su infinito
      laberinto.

Enamorado del rayo

Un relámpago quebró la noche,
       la luz persistió en mis ojos
  cegándome.
      El negro cielo se rayo
  como un cristal.
Duro un segundo su luz
      pero fue infinito su recuerdo.

El jardin

De todas las flores se han marchitado solo las mejores. El jardín ha sido invadido por la maleza. ¡Reciban tus manos el castigo por tu intencionado descuido!

Tu eres Pedro

Tu eres Pedro. Tu tienes la llave que no fue forjada. Aquella que es única y eterna. Tu tienes la llave que un día te confiaron las manos que amabas, las mismas que negaste.Tu tienes la llave que abre el lugar sin tiempo, sin dolor. Tu eres Pedro: tu tienes las llaves que abren el Cielo.

30 de septiembre

Había comenzado ya la primavera
           y, sin embargo,
un insistente invierno persistía
negándome el verdor y la frescura.
Una fría semana de fines de Septiembre
como un peso de plumas mojadas,
           me tenía acobardado,
refugiado y oculto
           en mi propia sombra.

Luché, con lo que tuve,
           cuando apareciste.
Quise salvarme en tu cuerpo y en tus ojos.
Quise abrazarte y al abrir mis alas
           llegó al fin la primavera.

Gorrión

Se entristece el paisaje
     con tu ida.
Me he quedado solo en  la empapada soledad
     como un gorrión mojado.
¡Demasiado pesa mi sombra
     para poder volar!

Poema insuficiente

Escribo con la yema de mis dedos,
en tus senos, versos  que no
se sueñan en palabras. De tu néctar
libo sacrificios a los dioses y eres,
en el eterno instante de un gemido,
el Paraíso perdido y olvidado.

Te pierdo y te encuentro cada vez
que te ofreces
desnuda, y todas las veces es
como si fueras nueva.

La exticion

Hay tanta gente en los salones
que los bailes son enjambres
de abejas como buitres.
Es tal la ausencia
que hace infinita a la multitud de cadaveres
que me rodean
con mascaras sonrientes.

Soy la última estrella,
la mas olvidada,
en el rincón más lejano del obscuro universo.
Mi luz se apaga, se extingue
el brillo y la muerte se aproxima.

Soy un Hombre Olvidado,
                                       un Ocaso.

Mi ambición

Llegará el día en que el mundo entero
               me pertenezca.
              ¡Tristeza infinita
          si sólo Tú me faltaras!

Ocasos

Un amanecer infinito
      nos alumbra.

Es circular el Destino y
     oscilamos entre
el olvido y el recuerdo.

Cada vez
   menos nos reconocemos
       en los ojos y
cada vez
   las miradas que antes
        eran nuestras
   nos resultan ajenas.

Un amanecer que es,
     cada vez mas,
un infinito atardecer.

Amores eternos

Un árbol que plantamos juntos
crece en el fondo del Jardín.
Aún no ha dado frutos y el tronco
es fino como el brazo de un niño.

¡Así de poco duró un amor
    que creímos eterno!

Los Cobardes

Una utópica esperanza nos diluye
           y nos distancia.
Como una lluvia de papel picado nos toca
             sin mojarnos
    este amor que desmembramos.

         Si existió un Cielo
                 nosotros
      tendremos nuestro Infierno.

Las Ruinas

Quedan
        los restos blandos de dos cuerpos,
       dos cadavaderes despues del amor.
Quedan
       dos almas desesperadas del
       desengaño y del desamor.
 Dos que
       pretenden ser solo esto,
       dos cuerpos muertos
       despues del amor.

Ya nunca nadie tendra algo.

El ultimo
       suspiro del mundo
yace entre
       dos cuerpos blandos
       despues del amor.

Espejo

Tristes ojos:
    ¡ya no me miren!

Lázaro

"Llamó a gran voz: --¡Lázaro, ven fuera!
      Y el que Había estado muerto Salió"
                                   (Juan, 11, 43-44)

Más difícil es
      que vuelvas a mis brazos.

Fracaso del Amor

No veneres al objeto de tu amor como a algo
                perfecto e inaccesible.
  Solo lograrás, al alcanzarlo, la desilusión.

El Redentor

Asterión te espera, sumiso,
       en tu soledad que es
       la suya misma.
Sabe de los brazos que te esperan
       en ese otro universo
y extiende ante tí,
       como un redentor,
su propia muerte
                    que es,
la de dos soledades.

Miniatura enamorada

Hija de los Astros duraderos y heredera
   de la luz de las estrellas;
   me miras y sufro
en la infinitud de tus Ojos
   toda mi pequeñez.
   Por verte soy
polvo enamorado del Universo entero.

Genealogía

A las estrellas que ostenta el cielo
            de la noche
       tienes por ancestros:
        desciende de ellas
         tu infinita mirada.

El fracaso de la razon

Se me hace irreal la inútil geografía
       y los crueles
instrumentos de medición:
             la distancia
             que nos separa
no puede medirse ni calcularse

¡Que midan los científicos mi desesperado amor!

Broma divina

A diez pasos de tu amor
    me acecha el miedo
    y la cobardía te vuelve inaccesible.
Más cercano me son el sol
    y el universo entero
    que la mujer que amo.

¡Un Dios me jugó esta broma!

La Oración

                    Rezo
   como un huérfano que en la noche,
         atacado por pesadillas,
      llama gritando a sus padres.

El Otro

Conozco tus pensamientos y sé
    que no son tuyas
    las razones que me das.
Es él quien te dicta estas últimas palabras

Ironía

Tu Belleza es creadora de ironías:
     ningun sueño desvela tanto
     como pretenderte.

Tus primaveras

Nadie ha mirado primaveras
    como las que tú pintas.
Haces que crezcan los jazmines
    más blancos y los árboles
    más verdes.
Es tu don
   y quien te ha visto conoce
   el fin secreto de todas las cosas.

Todos los Dones

Te han sido dados todos los Dones:
    Belleza y Gracia se imponen
    y ¡pobre aquel que pretenda
         oponer su voluntad!

El Destino

Es el Destino.
Ese obstáculo creciente y constante
   que desgasta y corrompe.
Le impongo esperanzas que caen derrotadas. No
   es posible racionar
   las fuerzas: la desigual lucha
obliga al esfuerzo último. Es el Destino.

Pasados

Me acechan como tigres
    con sus brillos y
    sus sombras,
Merodean cercandome
    agazapados.
Entre sueños los veo
    convertirse en futuros.
Es el Destino,
    esa pesadilla constante
    de Tu ausencia.

Cazador

Como el cazador que dispone trampas
     y prepara sus armas
     en espera de una presa
     me dedico a mis versos
y espero
     que un día te enamores
     de un fantasma.

Uno

He desperdigado esfuerzos vanos
   en más vanas mujeres. Tiranas
y señoras de desesperación y espera.
Tanto he malgastado que temo
   un día llegue esa criatura suave
   a salvarme.

Quieran los Dioses que aún tenga
   las fuerzas para amarla.

Augures

Los Astros te desconocen
   y en vano busco
en un horóscopo un buen presagio,
   una esperanza.

¡Alguien avise al Cielo que me has dejado!

Retribuciones

Me fío demasiado de tus decisiones.
   Apuesto todo a la espera
      si así lo pides y
      encierro desesperanzas
      que me arañan el pecho.
Pero no te fíes tú de mí.
   No te fíes demasiado, Hembra,
      que el día que nada des a cambio
  de lo que recibes
voy a irme.

Privilegios

Quien pudiera trenzarte el cabello
         gran dicha tendría...
mas infinita la felicidad de quien
        pudiera destrenzarlo.

Desnudo

No tengo, por no tener, esperanzas.
Recorro la distancia que nos separa
sin escudo, ni armas, ni armadura:
desnudo, con la misma desnudez
que me hace vulnerable a tus antojos.
Me acerco tímido, pero seguro.
Tú tienes la última palabra,
hay sólo dos opciones...

No huyas

No huyas...
      tanto te conozco que
      reconozco tus temores
y descubro en tu mirada las ganas
      que reprimes cuando algún capricho
te aprisiona.

Caprichosa

¡Ah! Caprichosa te niegas
      a mi amor.
Tú lo pierdes y verás
     que pronto
lamentarás haber perdido
    esta mañana.

Los cuidados

Tu felicidad se me impone como un deber.
Me acechan, constantes, tus necesidades;
no vaya a ser que, por algún descuido,
tu amor se me haga esquivo y mis esfuerzos vanos.

Sospecho, tras tu tierno semblante, durezas
de carácter que hagan irreconcilliables las diferencias.
Temo que huyas y otros brazos te encierren
y no vuelvas jamas a ser este sueño blando
   en el que duermo.

Enamorado

No pretendo ventajas porque
   el enamorado
      persigue la derrota.
Los hombres que buscan ganancias
   no son hombres
      ni aman.

Batalla perdida

Sé que el Cielo es inútil,
   que las plegarias son mudas
   y los dioses sordos.
Sé que hace tiempo ya
   que fuimos olvidados,
   abandonados a nuestras fuerzas
y ¡Ay! ¡Débiles fuimos!

Sé que cantar a la Luna,
   o libar vino dulce y negro
   no va a traerte.
Sé que el Cielo está vacío
   y tiemblo
pensando en lo que sigue.

Ejercicio incompleto

Quién pudiera hallar aladas palabras
que en plena noche se eleven al cielo,
se alejen de los jazmines, en vuelo
raudo a los oidos de mi Amada.

El Círculo

Todo comenzó en un beso,
   en una esquina,
      nocturna y desierta.
En otra esquina,
   nocturna y desierta,
      en otro beso,
todo termino.

Briseida

Las murallas de Ilion,
   los grandes héroes dánaos,
   ese hermano:
      Patroclo.

Todo eso y más valió
   esa mujer.

Vedada

Anchos muros la rodean,
murallas con sus torres y sus guardianes.
Los postigos, duros,
indestructibles,
como las lanzas de los héroes.
Macizo cuerpo
de madera noble y labrada
sin cerraduras.

La puerta esta cerrada.

Proposición

Si cedieras serias
   dueña
de todo este universo
      que me acecha y
   toda esta verdad
hecha poesía.

Flor

Alabada cada una
   de tus pecas,
benditos los ojos
   alcahuetes que delatan
   cuando una palabra
te conmueve,
   sean tus manos las que enciendan
el ultimo cigarrillo
   y me devuelvan
-la metáfora es mas completa
   de lo que parece-
la vida.


Tengo
una novela escrita a
   unos ojos que
      parecían de agua y
varios poemas a
   unos ojos verdes
      que me acechan en la cercanía
           de mi morada;
pero no tengo
   palabras
para los ojos que amo.


(a F. L., solo por ella y para ella)

El amado Moisés

Detrás de esa colina espera el sueño de toda una vida.
   Las murallas de Jericó casi
   pueden tocarse. Allí,
donde termina un desierto de arena y
   comienza ese otro que no conocemos,
   está Moisés.

¡Felices los que creen! -nos dijeron...

El río

En todas las cosas esta el cambio
y el movimiento.
La metáfora del río
es el universo y el tiempo.
Lo que somos fue un instante y
ya somos otros.

Incluso el río de Heráclito
ha mutado
y hoy es estos versos.

También nosotros fuimos.

Teseo

Los infinitos caminos encerrados,
las repetidas esquinas
-todas se parecen-
los mismos muros siempre.
Has hallado el camino
que conduce al centro.
Fuera de ese universo perverso y real
como cualquier otro
te esperan los brazos y los labios.
Debes regar la espada y recorrer el hilo
y estarás,
finalmente,
en ese otro laberinto,
que es el amor de una mujer.

Solo en el centro,
en la mas íntima morada del monstruo, entenderás,
que en este Laberinto no basta con encontrar la salida.

Los Soñadores

Usted no va a creerme pero yo escalé el monte que habitan los dioses. Intentaron evitarlo, pero soporte todas las pruebas hasta que al fin llegué a la cima y pude verlos. ¡Ellos, los todopoderosos!...¡los creadores de todo lo que existe! ¡Estaban ahí!...
...¿Qué como eran?....bueno, usted no va a creerme, pero no eran diferentes a nosotros...eran hombres comunes...durmiendo, y en la cara tenían los gestos de los hombres cuando soñamos...

Los Dioses

-Se hirvió el agua, Doña...
-No importa, se me pasaron las ganas de unos mates....
-Apague la hornalla, entonces...mire el gorgoteo y como salpica el agua....no vaya a ser que alguien se queme...

En ese momento, el sueño del Tribuno era interrumpido a los pies del Vesubio.

El Adios

Hablabas y tenías algo en la mirada que era nuevo y distinto.
Tenías en tus ojos la mirada clara de ese otro hombre. El, que te esperaba ansioso, observaba expectante el momento en que dejaras de ser mía.

Historia de dos que soñaron

Abel logró conciliar el sueño. Por primera vez dormía solo.

Shin Tang se despertó perturbado. Soñé que un hombre enviudaba -dijo-. Me preocupa que infortunios se me anuncian en este sueño. Su consejero lo calmó y el príncipe olvidó aquel sueño, pero a la noche le costó dormirse.

Cuando Abel se despertó no podía dejar de pensar en un palacio de mil jardines en alguna ciudad que desconocía. Es raro, se dijo, soñé con un extraño príncipe y su consejero hablando de mi.

El arresto

Después de meses la persecución había llegado a su fin. El criminal había sido sorprendido mientras dormía. Todo se había ejecutado veloz y silenciosamente, los hombres de la justicia estaban a pasos del fugitivo. Entonces, el hombre que daba las ordenes se retiró despacio hacia la calle y con un gesto atrajo a sus hombres con él.
Lo esperaremos aquí -dijo- hasta que despierte. Mientras sueña es tan inocente como cualquier otro hombre.

Los Inmortales

Un hombre que soñó con un hombre
                  que soñaba a un hombre
                  que soñaba a un hombre
                  que...

La Flor secreta

Hay una Flor
que en el dibujo que forman sus pétalos
y las líneas de sus hojas
lleva escrito,
desde el principio de los tiempos,
el verso preciso y perfecto
para enamorarte.

Buscarte

La forma más simple de quererte
   es la que no encuentro,
   la más difícil.

Pintor

Un pintor retratando a sus antepasados siente,
como en un sueño,
que esta pintando su propio retrato.

Espejos

De pie,
ante un espejo
somo dioses creando Otros hombres...

E.A.Z.

Una muerte
  como un suspiro soñado;
Una muerte que casi
  ni es muerte siquiera:
Una muerte que
  es como seguir soñando.

Olvidos

El tiempo va haciendo recuerdos
de esta costumbre de amarnos...

Tirana

   Es el Poder...
eres Bella,
   y lo sabes....

Caín y Abel, II


En el agua de un lago reflejaban
los rayos del sol su luz por la mañana;
paseaban por la orilla dos hermanos.

Luego, uno al otro asesinaba.

Hay un hermano muerto y otro vivo:
        ya no habrá más lago ni más sol
                              para uno;

...tampoco para el otro.

Sacrificio del Poeta


¡Difícil tarea la del Poeta!
Contar las silabas,
             armar palabras,
             rimar los versos,
             escribir estrofas...

¡Difícil Misión la del Poeta!
Contar amores,
             armar parejas,
             redimir sueños,
             amar sin correspondencia...

Poema al rayo


En la tarde paciente de una primavera amarilla me enamoré.
Como se enamoran los muertos,
con esa morbosa resignación,
con ese enfermizo placer por los amores no correspondidos.

¡Cuanto dolor, Señor!, ¡sin necesidad!

Ella, que todavía respiraba, soñaba.
Prefirió la morbosa resignación,
el enfermizo placer por los amores correspondidos.

¡Cuanta felicidad, Señor!, ¡sin necesidad!

Yo todavía la amo. Ella nunca me amó.

Soneto inacabado


Extráñame si muero, que es seguro
que también yo te lloraré, regando
con lágrimas la tierra de este mundo,
con sueños la llanura al otro lado.

No aturdas vanamente a los capullos
que entre resquicios irán asomando
con tu llanto, lamentos y murmullos.
Lo bello que me nazca no has de ahogarlo

Pues nada dejaré más que las flores,
y algo de calma hierba que allí crezca:

serán esos los gestos que me queden.

Vienes

Estás próxima:
sobran los sentidos
y el mundo es otra vez
la amenaza de perderte.

Támiris, el tracio

En casa de Éurito, el ecalieo,
desperté la ira de las musas.
Cuando el vino puro de las libaciones
me perdió, exclamé:
¡la inspiración es una puta infiel!

Airadas,
las hijas del Olímpico,
  ahogaron la memoria en el vino negro
     de la noche...
y ya no he sido más que
   mi propio recuerdo...

Todos los rayos

...la mujer,
       la muerte,
          la inspiración...
    ...los efímeros
momentos que han iluminado...

Aquellos ojos

¿Qué pequeño es el horizonte
   cuando se cierran los ojos
   en los que solía mirarme!...

...los versos se hacen tristes
   y no pueden leerse...

Miniatura


Un violín triste saltó por la tapia justo cuando pasaba.
Quise ser esas notas, y esperé.
La muerte misma tocaba,
 y yo esperándola,
sin saberlo.
¡Ironía triste de la vida! Enamorarme así,
tan de buena gana de esa mujer

Nihil

Tengo cuatro compases escritos.
No sirven.
Llevo unos cuantos poemas.
Tampoco sirven.
Hay un Dios
(¿hay un Dios?)
en el que creo a veces.
Como todos.
Tampoco me sirve.
Tengo una mujer que me es fiel
(también a veces).
Tampoco me sirve.
Fumo todo el tiempo
como si quisiera matarme.
Y sigo vivo.
A veces escribo.
A veces invento melodías.
A veces vivo.
(Esto último es mentira).
A veces creo que todo sirve para algo.
Tampoco me sirve.
A veces creo que nada sirve.
Y tampoco me sirve.

Naufragios


Sopló el viento más fuerte
    y dio un impulso nuevo a la nave;
la tripulación, más alegre,
    se inventó esperanzas.

Después de la noche,
    o en medio de ella,
    divisaron Tierra;
la tripulación, mas alegre,
    se inventó esperanzas.
  
Luego descubrieron la isla desierta
la tripulación, sin esperanzas,
     se inventó alegrías.

Inocencias

Recuerdas las adargas y las prendas?

Los altos banquetes, las orgías,
los blasones, palafrenes, y los días
de las casas solariegas y los lagos?

Recuerdas los bailes, los castillos?
los atuendos, las vírgenes,
los cortejos?

las cruzadas, las hazañas, las cruces?
los campeones, las trovas, los honores?

Recuerdas las Estirpes?
a los Antepasados?

Recuerdas cuando éramos los príncipes;
cuando la poesía nos nombraba,
y eran
nuestros títulos la ley…
y nuestros nombres gobiernos?

Te acuerdas de los tiempos que acabaron?

Hoy
nada de eso ha quedado.

La Revolución nos ha quitado
el sueño...
el cuento y la poesía.

Ansias


Necesitas alguien que te acompañe;
un cuerpo suave que sepa llamarte por tu nombre,
una triste figura, como un muñón en la piedra
sobreviviendo al horizonte.
Necesitas alguien que sepa tu hambre y tu sed;
un odre de vino fresco y unas migajas.
Tendrías suerte de encontrar esa alma
entre tantos cuerpos adiestrados al vacío.
Necesitas un viento que sepa tu nombre mas secreto;
que conozco desde siempre tus arcanos deseos
tus soledades eternas y todos esos abandonos.

No sirve buscar ni esperar
y, encontrarla, tal vez seria en vano.
Esas almas no existen y 
              la tuya tampoco.

Los Olímpicos


Nadie miraría el mar si las olas fueran viento
o las sirenas canto y muerte en un solo ungüento.
¿Se atreverían acaso los hombres a ser solo suelo
y arcilla seca remediando al tiempo?
Porque ha de saberse la cifra exacta de arenas y espumas
para crear mares que sean verdaderos;
nadie ha venido al mundo para pacer solamente,
sino que somos más que el césped que comemos.

Hartos de un tiempo sin ceses,
de un costal de ausencias y de espantos,
viven en caverna los hombres de la civilización:
son como bestias aprendidas por saberes primigenios
y en presuntuosa felonía habitan, ocupan para siempre
los cielos de la humanidad.

Pero hartos de la saciedad fatua, de barrigas huecas,
de inmortalidad genital
se han levantado contra el firmamento los hombres
¡se han sublevado!...
¿quiénes se atreverán a desafiar la ira de los rebeldes?
Los dioses, apagados desde el tiempo inaugural,
no darán a los hombres siquiera el movimiento
de una de sus sombras.

En el lugar sin tiempo donde sueñan los seres que duermen
y las nubes nacen y el cielo pare las fracturas del destino
la indiferencia se hace hembra de las almas inmortales.
Sobrios de autosuficiencia preparan el banquete
y se empachan del  vino que trae el sueño
donde dejaran de soñar a los hombres.

En el ángelus se precisarán las formas contra el horizonte,
danzaran en el fuego las seducidas hijas
de la humanidad sublevada;
se entregaran a orgiásticas celebraciones las mujeres que amamos
y los hombres serán devorados por la lujuria tantálica
y la esperma del dios en sus mujeres.

Cuando finalice la noche veremos los cuerpos yacer;
las vírgenes violadas guardaran dioses en los vientres
y ya no pertenecerán a los hombres,
ni a la existencia.
Los licores han traído nuevos sueños y,
los que antes soñaron a los hombres,
nuevos hijos sueñan.

Nadie cantara mañana victoriosas marchas,
ni retornaran los esplendores a la humana fábula.
El olvido campeará entre las sombras y, cuando vuelvan
los hombres a la historia, seremos otros los que leeremos
en las piedras veladas inscripciones.

Nadie miraría el mar si en el pudiera leerse
la acción cumplida de los hombres,
ni los cielos, si ellos hablaran de quienes los habitan desde siempre.

Heráclito

Heráclito. Constantes
fluimos en el desesperado intento
de no desintegrarnos en el tiempo
y en la historia.
Moléculas de tiempo,
granos de arena en el desierto...

La flor...

La flor, 
  cuando encuentra al fin su primavera,
  se entrega al sol sin pensar
  en el invierno.

Los ríos

Sí,
sé que al mar hemos de ir,
    y qué?..

Pues vamos entonces
   que más triste ha de ser
      ser río estancado sin destino
al que ir.

Los Afanes

No es mi afán celebrar las tristezas de este mundo. 
Sé que el invierno cría nieves en las cumbres y 
   junta escarchas en las plazas.
Pero el sol, 
   cuando nace en primavera, 
      derrite la escarcha y hace 
con la nieve 
   arroyos en los que se refresca 
el caminante.

Omnipresencia


De todas las formas posibles te esmeras
y haces por mi lo que sea.
Lo que pida hoy mañana tendré de tus manos
y ¡qué beso no me has dado por dejarme consolado!
Cada día una tristeza me matas y una nueva nace detrás de ella.
Cada día en nueva confianza me revuelven los temores.
Sufro en silencio por no decirte estas palabras, a ti,
que todo dejas sin pedir nada, que todo callas porque me amas.
Quisiera no poseerte y creerme libre y no quererte,
pero no se puede:
todo lo que sueño lo trueco en pesadilla
y sueño cada noche con tus manos santas que me tocan
con tus ojos buenos que me miran
con tus labios trágicos besándome la frente.
Formidable es tu presencia aun en la ausencia.

Q.E.P.D.


Militancias acabadas
en los bordes...
las fronteras recordaron el exilio y la familia
que se queda...

Cuando mueren los que luchan
quedan sus hijos y mujeres en la tierra
y en el cielo...

paz a los hombres que sobraron a la muerte...

...paz sin quietud y con culpas,
conciencia de haberse paralizado en la tormenta;
amonestaciones de los muertos que se niegan a morir
y, en el colmo, los vivos
que,
pobres almas sin paz,
no los dejan descansar.


y los muertos se retuercen por un poco de paz...
del más allá llegan los ecos de las lluvias que secaron el desierto.
Mientras, ella...y los otros...
los que embalsaman a los muertos de la guerra,
siguen descubriendo sábanas,
buscando féretros,
removiendo lápidas y nombres,
buscando siempre a quién puedan matar
más muerto;
no sea, que una vez en la muerte
se les escapen esos hombres al olvido.

Una Ancianas no nos deja olvidar

Me miras caprichosa...


Me miras caprichosa, fastidiada.
No crees en mis palabras y mides
con ojos de censor mis caricias.
Te cierras, te niegas, corres
oscuras cortinas en tus ventanas.
Detrás, no puedes evitarlo,
brilla el sol.

No creas si no quieres, tú lo pierdes;
yo, con mucho, solo podré extrañarte.

Mientras otros brazos me consuelen,
¿sabrás vivir tu desconsuelo?

Luciérnagas


De noche las luciérnagas,
amables,
como si fueran mariposas sin alas ni colores
como seres de la muerte.
No dependen de los hombres,
brillan porque si y nada mas.

Tienen las piernas largas e invisibles,
caminan sobre el césped
con sus cuerpos de alma,
como penas,
o pequeñas almas infantiles que no tuvieron suerte.

Son las almas de la Gran Noche,
sin Destino;
nunca mueren pero viven,
como algunos hombres,
solo hasta apagarse.

La Doncella


La Doncella ha muerto.
Con ella se han ido también los pasos de los gigantes.
Las enredaderas que adornaban la luna la lloraron durante el frío verano en que murió.

La Doncella ha muerto.
Se terminaron los siglos que tardan en madurar las alacenas.
Un árbol, pelirrojo, quiso ahorcarse con pájaros de niñas.

Me contó un caminante que allá donde la tierra termina
saben como hacerla volver.
Asombrado de ilusión quise saber más,
y me hablo de un Dios;
un ser pequeño con alas como las de los elefantes,
de barba en la espalda y ojos grises con pupilas también grises.
Dice que El puede.
Yo no le creo.

La Doncella ha muerto. Yo la he visto.