En un árbol estéril
creció un fruto...
¿Fue una ilusión mía
o un milagro tuyo?
A Fernando Pessoa
La hora absurdo que lloro el Poeta:
la misma lluvia oblicua,
la misma tu ausencia,
el mismo loco que extraña su alma.
la misma lluvia oblicua,
la misma tu ausencia,
el mismo loco que extraña su alma.
Funerales II
¿Donde dejo las flores?
¿En que tumba tumba has sepultado
las ilusiones que tuvimos?
Me embarga el temor de ver
un dia
de malezas cubiertos
los sueños
que has abandonado.
¿En que tumba tumba has sepultado
las ilusiones que tuvimos?
Me embarga el temor de ver
un dia
de malezas cubiertos
los sueños
que has abandonado.
Funerales I
¡Ponle una lápida al recuerdo!
¡Graba en ella un epitafio
que a todos cuente
que allí yace un gran amor!
¡Que todos sepan que has huido
vencida por el miedo
y el olvido!
¡Graba en ella un epitafio
que a todos cuente
que allí yace un gran amor!
¡Que todos sepan que has huido
vencida por el miedo
y el olvido!
La noche mas larga
La noche mas larga,
tu ausencia,
no tiene estrellas.
tu ausencia,
no tiene estrellas.
No miro tus ojos
No miro tus ojos
simplemente,
me pierdo encantado
en su infinito
laberinto.
simplemente,
me pierdo encantado
en su infinito
laberinto.
Enamorado del rayo
Un relámpago quebró la noche,
la luz persistió en mis ojos
cegándome.
El negro cielo se rayo
como un cristal.
Duro un segundo su luz
pero fue infinito su recuerdo.
la luz persistió en mis ojos
cegándome.
El negro cielo se rayo
como un cristal.
Duro un segundo su luz
pero fue infinito su recuerdo.
El jardin
De todas las flores se han marchitado solo las mejores. El jardín ha sido invadido por la maleza. ¡Reciban tus manos el castigo por tu intencionado descuido!
Tu eres Pedro
Tu eres Pedro. Tu tienes la llave que no fue forjada. Aquella que es única y eterna. Tu tienes la llave que un día te confiaron las manos que amabas, las mismas que negaste.Tu tienes la llave que abre el lugar sin tiempo, sin dolor. Tu eres Pedro: tu tienes las llaves que abren el Cielo.
30 de septiembre
Había comenzado ya la primavera
y, sin embargo,
un insistente invierno persistía
negándome el verdor y la frescura.
Una fría semana de fines de Septiembre
como un peso de plumas mojadas,
me tenía acobardado,
refugiado y oculto
en mi propia sombra.
Luché, con lo que tuve,
cuando apareciste.
Quise salvarme en tu cuerpo y en tus ojos.
Quise abrazarte y al abrir mis alas
llegó al fin la primavera.
y, sin embargo,
un insistente invierno persistía
negándome el verdor y la frescura.
Una fría semana de fines de Septiembre
como un peso de plumas mojadas,
me tenía acobardado,
refugiado y oculto
en mi propia sombra.
Luché, con lo que tuve,
cuando apareciste.
Quise salvarme en tu cuerpo y en tus ojos.
Quise abrazarte y al abrir mis alas
llegó al fin la primavera.
Gorrión
Se entristece el paisaje
con tu ida.
Me he quedado solo en la empapada soledad
como un gorrión mojado.
¡Demasiado pesa mi sombra
para poder volar!
con tu ida.
Me he quedado solo en la empapada soledad
como un gorrión mojado.
¡Demasiado pesa mi sombra
para poder volar!
Poema insuficiente
Escribo con la yema de mis dedos,
en tus senos, versos que no
se sueñan en palabras. De tu néctar
libo sacrificios a los dioses y eres,
en el eterno instante de un gemido,
el Paraíso perdido y olvidado.
Te pierdo y te encuentro cada vez
que te ofreces
desnuda, y todas las veces es
como si fueras nueva.
en tus senos, versos que no
se sueñan en palabras. De tu néctar
libo sacrificios a los dioses y eres,
en el eterno instante de un gemido,
el Paraíso perdido y olvidado.
Te pierdo y te encuentro cada vez
que te ofreces
desnuda, y todas las veces es
como si fueras nueva.
La exticion
Hay tanta gente en los salones
que los bailes son enjambres
de abejas como buitres.
Es tal la ausencia
que hace infinita a la multitud de cadaveres
que me rodean
con mascaras sonrientes.
Soy la última estrella,
la mas olvidada,
en el rincón más lejano del obscuro universo.
Mi luz se apaga, se extingue
el brillo y la muerte se aproxima.
Soy un Hombre Olvidado,
un Ocaso.
que los bailes son enjambres
de abejas como buitres.
Es tal la ausencia
que hace infinita a la multitud de cadaveres
que me rodean
con mascaras sonrientes.
Soy la última estrella,
la mas olvidada,
en el rincón más lejano del obscuro universo.
Mi luz se apaga, se extingue
el brillo y la muerte se aproxima.
Soy un Hombre Olvidado,
un Ocaso.
Mi ambición
Llegará el día en que el mundo entero
me pertenezca.
¡Tristeza infinita
si sólo Tú me faltaras!
me pertenezca.
¡Tristeza infinita
si sólo Tú me faltaras!
Ocasos
Un amanecer infinito
nos alumbra.
Es circular el Destino y
oscilamos entre
el olvido y el recuerdo.
Cada vez
menos nos reconocemos
en los ojos y
cada vez
las miradas que antes
eran nuestras
nos resultan ajenas.
Un amanecer que es,
cada vez mas,
un infinito atardecer.
nos alumbra.
Es circular el Destino y
oscilamos entre
el olvido y el recuerdo.
Cada vez
menos nos reconocemos
en los ojos y
cada vez
las miradas que antes
eran nuestras
nos resultan ajenas.
Un amanecer que es,
cada vez mas,
un infinito atardecer.
Amores eternos
Un árbol que plantamos juntos
crece en el fondo del Jardín.
Aún no ha dado frutos y el tronco
es fino como el brazo de un niño.
¡Así de poco duró un amor
que creímos eterno!
crece en el fondo del Jardín.
Aún no ha dado frutos y el tronco
es fino como el brazo de un niño.
¡Así de poco duró un amor
que creímos eterno!
Los Cobardes
Una utópica esperanza nos diluye
y nos distancia.
Como una lluvia de papel picado nos toca
sin mojarnos
este amor que desmembramos.
Si existió un Cielo
nosotros
tendremos nuestro Infierno.
y nos distancia.
Como una lluvia de papel picado nos toca
sin mojarnos
este amor que desmembramos.
Si existió un Cielo
nosotros
tendremos nuestro Infierno.
Las Ruinas
Quedan
los restos blandos de dos cuerpos,
dos cadavaderes despues del amor.
Quedan
dos almas desesperadas del
desengaño y del desamor.
Dos que
pretenden ser solo esto,
dos cuerpos muertos
despues del amor.
Ya nunca nadie tendra algo.
El ultimo
suspiro del mundo
yace entre
dos cuerpos blandos
despues del amor.
los restos blandos de dos cuerpos,
dos cadavaderes despues del amor.
Quedan
dos almas desesperadas del
desengaño y del desamor.
Dos que
pretenden ser solo esto,
dos cuerpos muertos
despues del amor.
Ya nunca nadie tendra algo.
El ultimo
suspiro del mundo
yace entre
dos cuerpos blandos
despues del amor.
Lázaro
"Llamó a gran voz: --¡Lázaro, ven fuera!
Y el que Había estado muerto Salió"
(Juan, 11, 43-44)
Más difícil es
que vuelvas a mis brazos.
Y el que Había estado muerto Salió"
(Juan, 11, 43-44)
Más difícil es
que vuelvas a mis brazos.
Fracaso del Amor
No veneres al objeto de tu amor como a algo
perfecto e inaccesible.
Solo lograrás, al alcanzarlo, la desilusión.
perfecto e inaccesible.
Solo lograrás, al alcanzarlo, la desilusión.
El Redentor
Asterión te espera, sumiso,
en tu soledad que es
la suya misma.
Sabe de los brazos que te esperan
en ese otro universo
y extiende ante tí,
como un redentor,
su propia muerte
que es,
la de dos soledades.
en tu soledad que es
la suya misma.
Sabe de los brazos que te esperan
en ese otro universo
y extiende ante tí,
como un redentor,
su propia muerte
que es,
la de dos soledades.
Miniatura enamorada
Hija de los Astros duraderos y heredera
de la luz de las estrellas;
me miras y sufro
en la infinitud de tus Ojos
toda mi pequeñez.
Por verte soy
polvo enamorado del Universo entero.
de la luz de las estrellas;
me miras y sufro
en la infinitud de tus Ojos
toda mi pequeñez.
Por verte soy
polvo enamorado del Universo entero.
Genealogía
A las estrellas que ostenta el cielo
de la noche
tienes por ancestros:
desciende de ellas
tu infinita mirada.
de la noche
tienes por ancestros:
desciende de ellas
tu infinita mirada.
El fracaso de la razon
Se me hace irreal la inútil geografía
y los crueles
instrumentos de medición:
la distancia
que nos separa
no puede medirse ni calcularse
¡Que midan los científicos mi desesperado amor!
y los crueles
instrumentos de medición:
la distancia
que nos separa
no puede medirse ni calcularse
¡Que midan los científicos mi desesperado amor!
Broma divina
A diez pasos de tu amor
me acecha el miedo
y la cobardía te vuelve inaccesible.
Más cercano me son el sol
y el universo entero
que la mujer que amo.
¡Un Dios me jugó esta broma!
me acecha el miedo
y la cobardía te vuelve inaccesible.
Más cercano me son el sol
y el universo entero
que la mujer que amo.
¡Un Dios me jugó esta broma!
La Oración
Rezo
como un huérfano que en la noche,
atacado por pesadillas,
llama gritando a sus padres.
como un huérfano que en la noche,
atacado por pesadillas,
llama gritando a sus padres.
El Otro
Conozco tus pensamientos y sé
que no son tuyas
las razones que me das.
Es él quien te dicta estas últimas palabras
que no son tuyas
las razones que me das.
Es él quien te dicta estas últimas palabras
Ironía
Tu Belleza es creadora de ironías:
ningun sueño desvela tanto
como pretenderte.
ningun sueño desvela tanto
como pretenderte.
Tus primaveras
Nadie ha mirado primaveras
como las que tú pintas.
Haces que crezcan los jazmines
más blancos y los árboles
más verdes.
Es tu don
y quien te ha visto conoce
el fin secreto de todas las cosas.
como las que tú pintas.
Haces que crezcan los jazmines
más blancos y los árboles
más verdes.
Es tu don
y quien te ha visto conoce
el fin secreto de todas las cosas.
Todos los Dones
Te han sido dados todos los Dones:
Belleza y Gracia se imponen
y ¡pobre aquel que pretenda
oponer su voluntad!
Belleza y Gracia se imponen
y ¡pobre aquel que pretenda
oponer su voluntad!
El Destino
Es el Destino.
Ese obstáculo creciente y constante
que desgasta y corrompe.
Le impongo esperanzas que caen derrotadas. No
es posible racionar
las fuerzas: la desigual lucha
obliga al esfuerzo último. Es el Destino.
Ese obstáculo creciente y constante
que desgasta y corrompe.
Le impongo esperanzas que caen derrotadas. No
es posible racionar
las fuerzas: la desigual lucha
obliga al esfuerzo último. Es el Destino.
Pasados
Me acechan como tigres
con sus brillos y
sus sombras,
Merodean cercandome
agazapados.
Entre sueños los veo
convertirse en futuros.
Es el Destino,
esa pesadilla constante
de Tu ausencia.
con sus brillos y
sus sombras,
Merodean cercandome
agazapados.
Entre sueños los veo
convertirse en futuros.
Es el Destino,
esa pesadilla constante
de Tu ausencia.
Cazador
Como el cazador que dispone trampas
y prepara sus armas
en espera de una presa
me dedico a mis versos
y espero
que un día te enamores
de un fantasma.
y prepara sus armas
en espera de una presa
me dedico a mis versos
y espero
que un día te enamores
de un fantasma.
Uno
He desperdigado esfuerzos vanos
en más vanas mujeres. Tiranas
y señoras de desesperación y espera.
Tanto he malgastado que temo
un día llegue esa criatura suave
a salvarme.
Quieran los Dioses que aún tenga
las fuerzas para amarla.
en más vanas mujeres. Tiranas
y señoras de desesperación y espera.
Tanto he malgastado que temo
un día llegue esa criatura suave
a salvarme.
Quieran los Dioses que aún tenga
las fuerzas para amarla.
Augures
Los Astros te desconocen
y en vano busco
en un horóscopo un buen presagio,
una esperanza.
¡Alguien avise al Cielo que me has dejado!
y en vano busco
en un horóscopo un buen presagio,
una esperanza.
¡Alguien avise al Cielo que me has dejado!
Retribuciones
Me fío demasiado de tus decisiones.
Apuesto todo a la espera
si así lo pides y
encierro desesperanzas
que me arañan el pecho.
Pero no te fíes tú de mí.
No te fíes demasiado, Hembra,
que el día que nada des a cambio
de lo que recibes
voy a irme.
Apuesto todo a la espera
si así lo pides y
encierro desesperanzas
que me arañan el pecho.
Pero no te fíes tú de mí.
No te fíes demasiado, Hembra,
que el día que nada des a cambio
de lo que recibes
voy a irme.
Privilegios
Quien pudiera trenzarte el cabello
gran dicha tendría...
mas infinita la felicidad de quien
pudiera destrenzarlo.
gran dicha tendría...
mas infinita la felicidad de quien
pudiera destrenzarlo.
Desnudo
No tengo, por no tener, esperanzas.
Recorro la distancia que nos separa
sin escudo, ni armas, ni armadura:
desnudo, con la misma desnudez
que me hace vulnerable a tus antojos.
Me acerco tímido, pero seguro.
Tú tienes la última palabra,
hay sólo dos opciones...
Recorro la distancia que nos separa
sin escudo, ni armas, ni armadura:
desnudo, con la misma desnudez
que me hace vulnerable a tus antojos.
Me acerco tímido, pero seguro.
Tú tienes la última palabra,
hay sólo dos opciones...
No huyas
No huyas...
tanto te conozco que
reconozco tus temores
y descubro en tu mirada las ganas
que reprimes cuando algún capricho
te aprisiona.
tanto te conozco que
reconozco tus temores
y descubro en tu mirada las ganas
que reprimes cuando algún capricho
te aprisiona.
Caprichosa
¡Ah! Caprichosa te niegas
a mi amor.
Tú lo pierdes y verás
que pronto
lamentarás haber perdido
esta mañana.
a mi amor.
Tú lo pierdes y verás
que pronto
lamentarás haber perdido
esta mañana.
Los cuidados
Tu felicidad se me impone como un deber.
Me acechan, constantes, tus necesidades;
no vaya a ser que, por algún descuido,
tu amor se me haga esquivo y mis esfuerzos vanos.
Sospecho, tras tu tierno semblante, durezas
de carácter que hagan irreconcilliables las diferencias.
Temo que huyas y otros brazos te encierren
y no vuelvas jamas a ser este sueño blando
en el que duermo.
Me acechan, constantes, tus necesidades;
no vaya a ser que, por algún descuido,
tu amor se me haga esquivo y mis esfuerzos vanos.
Sospecho, tras tu tierno semblante, durezas
de carácter que hagan irreconcilliables las diferencias.
Temo que huyas y otros brazos te encierren
y no vuelvas jamas a ser este sueño blando
en el que duermo.
Enamorado
No pretendo ventajas porque
el enamorado
persigue la derrota.
Los hombres que buscan ganancias
no son hombres
ni aman.
el enamorado
persigue la derrota.
Los hombres que buscan ganancias
no son hombres
ni aman.
Batalla perdida
Sé que el Cielo es inútil,
que las plegarias son mudas
y los dioses sordos.
Sé que hace tiempo ya
que fuimos olvidados,
abandonados a nuestras fuerzas
y ¡Ay! ¡Débiles fuimos!
Sé que cantar a la Luna,
o libar vino dulce y negro
no va a traerte.
Sé que el Cielo está vacío
y tiemblo
pensando en lo que sigue.
que las plegarias son mudas
y los dioses sordos.
Sé que hace tiempo ya
que fuimos olvidados,
abandonados a nuestras fuerzas
y ¡Ay! ¡Débiles fuimos!
Sé que cantar a la Luna,
o libar vino dulce y negro
no va a traerte.
Sé que el Cielo está vacío
y tiemblo
pensando en lo que sigue.
Ejercicio incompleto
Quién pudiera hallar aladas palabras
que en plena noche se eleven al cielo,
se alejen de los jazmines, en vuelo
raudo a los oidos de mi Amada.
que en plena noche se eleven al cielo,
se alejen de los jazmines, en vuelo
raudo a los oidos de mi Amada.
El Círculo
Todo comenzó en un beso,
en una esquina,
nocturna y desierta.
En otra esquina,
nocturna y desierta,
en otro beso,
todo termino.
en una esquina,
nocturna y desierta.
En otra esquina,
nocturna y desierta,
en otro beso,
todo termino.
Briseida
Las murallas de Ilion,
los grandes héroes dánaos,
ese hermano:
Patroclo.
Todo eso y más valió
esa mujer.
los grandes héroes dánaos,
ese hermano:
Patroclo.
Todo eso y más valió
esa mujer.
Vedada
Anchos muros la rodean,
murallas con sus torres y sus guardianes.
Los postigos, duros,
indestructibles,
como las lanzas de los héroes.
Macizo cuerpo
de madera noble y labrada
sin cerraduras.
La puerta esta cerrada.
murallas con sus torres y sus guardianes.
Los postigos, duros,
indestructibles,
como las lanzas de los héroes.
Macizo cuerpo
de madera noble y labrada
sin cerraduras.
La puerta esta cerrada.
Proposición
Si cedieras serias
dueña
de todo este universo
que me acecha y
toda esta verdad
hecha poesía.
dueña
de todo este universo
que me acecha y
toda esta verdad
hecha poesía.
Flor
Alabada cada una
de tus pecas,
benditos los ojos
alcahuetes que delatan
cuando una palabra
te conmueve,
sean tus manos las que enciendan
el ultimo cigarrillo
y me devuelvan
-la metáfora es mas completa
de lo que parece-
la vida.
Tengo
una novela escrita a
unos ojos que
parecían de agua y
varios poemas a
unos ojos verdes
que me acechan en la cercanía
de mi morada;
pero no tengo
palabras
para los ojos que amo.
(a F. L., solo por ella y para ella)
de tus pecas,
benditos los ojos
alcahuetes que delatan
cuando una palabra
te conmueve,
sean tus manos las que enciendan
el ultimo cigarrillo
y me devuelvan
-la metáfora es mas completa
de lo que parece-
la vida.
Tengo
una novela escrita a
unos ojos que
parecían de agua y
varios poemas a
unos ojos verdes
que me acechan en la cercanía
de mi morada;
pero no tengo
palabras
para los ojos que amo.
(a F. L., solo por ella y para ella)
El amado Moisés
Detrás de esa colina espera el sueño de toda una vida.
Las murallas de Jericó casi
pueden tocarse. Allí,
donde termina un desierto de arena y
comienza ese otro que no conocemos,
está Moisés.
¡Felices los que creen! -nos dijeron...
Las murallas de Jericó casi
pueden tocarse. Allí,
donde termina un desierto de arena y
comienza ese otro que no conocemos,
está Moisés.
¡Felices los que creen! -nos dijeron...
El río
En todas las cosas esta el cambio
y el movimiento.
La metáfora del río
es el universo y el tiempo.
Lo que somos fue un instante y
ya somos otros.
Incluso el río de Heráclito
ha mutado
y hoy es estos versos.
También nosotros fuimos.
y el movimiento.
La metáfora del río
es el universo y el tiempo.
Lo que somos fue un instante y
ya somos otros.
Incluso el río de Heráclito
ha mutado
y hoy es estos versos.
También nosotros fuimos.
Teseo
Los infinitos caminos encerrados,
las repetidas esquinas
-todas se parecen-
los mismos muros siempre.
Has hallado el camino
que conduce al centro.
Fuera de ese universo perverso y real
como cualquier otro
te esperan los brazos y los labios.
Debes regar la espada y recorrer el hilo
y estarás,
finalmente,
en ese otro laberinto,
que es el amor de una mujer.
Solo en el centro,
en la mas íntima morada del monstruo, entenderás,
que en este Laberinto no basta con encontrar la salida.
las repetidas esquinas
-todas se parecen-
los mismos muros siempre.
Has hallado el camino
que conduce al centro.
Fuera de ese universo perverso y real
como cualquier otro
te esperan los brazos y los labios.
Debes regar la espada y recorrer el hilo
y estarás,
finalmente,
en ese otro laberinto,
que es el amor de una mujer.
Solo en el centro,
en la mas íntima morada del monstruo, entenderás,
que en este Laberinto no basta con encontrar la salida.
Los Soñadores
Usted no va a creerme pero yo escalé el monte que habitan los dioses. Intentaron evitarlo, pero soporte todas las pruebas hasta que al fin llegué a la cima y pude verlos. ¡Ellos, los todopoderosos!...¡los creadores de todo lo que existe! ¡Estaban ahí!...
...¿Qué como eran?....bueno, usted no va a creerme, pero no eran diferentes a nosotros...eran hombres comunes...durmiendo, y en la cara tenían los gestos de los hombres cuando soñamos...
...¿Qué como eran?....bueno, usted no va a creerme, pero no eran diferentes a nosotros...eran hombres comunes...durmiendo, y en la cara tenían los gestos de los hombres cuando soñamos...
Los Dioses
-Se hirvió el agua, Doña...
-No importa, se me pasaron las ganas de unos mates....
-Apague la hornalla, entonces...mire el gorgoteo y como salpica el agua....no vaya a ser que alguien se queme...
En ese momento, el sueño del Tribuno era interrumpido a los pies del Vesubio.
-No importa, se me pasaron las ganas de unos mates....
-Apague la hornalla, entonces...mire el gorgoteo y como salpica el agua....no vaya a ser que alguien se queme...
En ese momento, el sueño del Tribuno era interrumpido a los pies del Vesubio.
El Adios
Hablabas y tenías algo en la mirada que era nuevo y distinto.
Tenías en tus ojos la mirada clara de ese otro hombre. El, que te esperaba ansioso, observaba expectante el momento en que dejaras de ser mía.
Tenías en tus ojos la mirada clara de ese otro hombre. El, que te esperaba ansioso, observaba expectante el momento en que dejaras de ser mía.
Historia de dos que soñaron
Abel logró conciliar el sueño. Por primera vez dormía solo.
Shin Tang se despertó perturbado. Soñé que un hombre enviudaba -dijo-. Me preocupa que infortunios se me anuncian en este sueño. Su consejero lo calmó y el príncipe olvidó aquel sueño, pero a la noche le costó dormirse.
Cuando Abel se despertó no podía dejar de pensar en un palacio de mil jardines en alguna ciudad que desconocía. Es raro, se dijo, soñé con un extraño príncipe y su consejero hablando de mi.
Shin Tang se despertó perturbado. Soñé que un hombre enviudaba -dijo-. Me preocupa que infortunios se me anuncian en este sueño. Su consejero lo calmó y el príncipe olvidó aquel sueño, pero a la noche le costó dormirse.
Cuando Abel se despertó no podía dejar de pensar en un palacio de mil jardines en alguna ciudad que desconocía. Es raro, se dijo, soñé con un extraño príncipe y su consejero hablando de mi.
El arresto
Después de meses la persecución había llegado a su fin. El criminal había sido sorprendido mientras dormía. Todo se había ejecutado veloz y silenciosamente, los hombres de la justicia estaban a pasos del fugitivo. Entonces, el hombre que daba las ordenes se retiró despacio hacia la calle y con un gesto atrajo a sus hombres con él.
Lo esperaremos aquí -dijo- hasta que despierte. Mientras sueña es tan inocente como cualquier otro hombre.
Lo esperaremos aquí -dijo- hasta que despierte. Mientras sueña es tan inocente como cualquier otro hombre.
Los Inmortales
Un hombre que soñó con un hombre
que soñaba a un hombre
que soñaba a un hombre
que...
que soñaba a un hombre
que soñaba a un hombre
que...
La Flor secreta
Hay una Flor
que en el dibujo que forman sus pétalos
y las líneas de sus hojas
lleva escrito,
desde el principio de los tiempos,
el verso preciso y perfecto
para enamorarte.
que en el dibujo que forman sus pétalos
y las líneas de sus hojas
lleva escrito,
desde el principio de los tiempos,
el verso preciso y perfecto
para enamorarte.
Buscarte
La forma más simple de quererte
es la que no encuentro,
la más difícil.
es la que no encuentro,
la más difícil.
Pintor
Un pintor retratando a sus antepasados siente,
como en un sueño,
que esta pintando su propio retrato.
como en un sueño,
que esta pintando su propio retrato.
Espejos
De pie,
ante un espejo
somo dioses creando Otros hombres...
ante un espejo
somo dioses creando Otros hombres...
E.A.Z.
Una muerte
como un suspiro soñado;
Una muerte que casi
ni es muerte siquiera:
Una muerte que
es como seguir soñando.
como un suspiro soñado;
Una muerte que casi
ni es muerte siquiera:
Una muerte que
es como seguir soñando.
Olvidos
El tiempo va haciendo recuerdos
de esta costumbre de amarnos...
de esta costumbre de amarnos...
Caín y Abel, II
En el agua de un lago reflejaban
los rayos del sol su luz por la mañana;
paseaban por la orilla dos hermanos.
Luego, uno al otro asesinaba.
Hay un hermano muerto y otro vivo:
ya no habrá más lago ni más sol
para uno;
...tampoco para el otro.
Sacrificio del Poeta
¡Difícil tarea la del Poeta!
Contar las silabas,
armar palabras,
rimar los versos,
escribir estrofas...
¡Difícil Misión la del Poeta!
Contar amores,
armar parejas,
redimir sueños,
amar sin correspondencia...
Poema al rayo
En la tarde paciente de una primavera amarilla me enamoré.
Como se enamoran los muertos,
con esa morbosa resignación,
con ese enfermizo placer por los amores no correspondidos.
¡Cuanto dolor, Señor!, ¡sin necesidad!
Ella, que todavía respiraba, soñaba.
Prefirió la morbosa resignación,
el enfermizo placer por los amores correspondidos.
¡Cuanta felicidad, Señor!, ¡sin necesidad!
Yo todavía la amo. Ella nunca me amó.
Soneto inacabado
Extráñame si muero, que es seguro
que también yo te lloraré, regando
con lágrimas la tierra de este mundo,
con sueños la llanura al otro lado.
No aturdas vanamente a los capullos
que entre resquicios irán asomando
con tu llanto, lamentos y murmullos.
Lo bello que me nazca no has de ahogarlo
Pues nada dejaré más que las flores,
y algo de calma hierba que allí crezca:
serán esos los gestos que me queden.
Vienes
Estás próxima:
sobran los sentidos
y el mundo es otra vez
la amenaza de perderte.
sobran los sentidos
y el mundo es otra vez
la amenaza de perderte.
Támiris, el tracio
En casa de Éurito, el ecalieo,
desperté la ira de las musas.
Cuando el vino puro de las libaciones
me perdió, exclamé:
¡la inspiración es una puta infiel!
Airadas,
las hijas del Olímpico,
ahogaron la memoria en el vino negro
de la noche...
y ya no he sido más que
mi propio recuerdo...
desperté la ira de las musas.
Cuando el vino puro de las libaciones
me perdió, exclamé:
¡la inspiración es una puta infiel!
Airadas,
las hijas del Olímpico,
ahogaron la memoria en el vino negro
de la noche...
y ya no he sido más que
mi propio recuerdo...
Todos los rayos
...la mujer,
la muerte,
la inspiración...
...los efímeros
momentos que han iluminado...
la muerte,
la inspiración...
...los efímeros
momentos que han iluminado...
Aquellos ojos
¿Qué pequeño es el horizonte
cuando se cierran los ojos
en los que solía mirarme!...
...los versos se hacen tristes
y no pueden leerse...
cuando se cierran los ojos
en los que solía mirarme!...
...los versos se hacen tristes
y no pueden leerse...
Miniatura
Un violín triste saltó por la tapia justo cuando pasaba.
Quise ser esas notas, y esperé.
La muerte misma tocaba,
y yo esperándola,
sin saberlo.
¡Ironía triste de la vida! Enamorarme así,
tan de buena gana de esa mujer
Nihil
Tengo cuatro compases escritos.
No sirven.
Llevo unos cuantos poemas.
Tampoco sirven.
Hay un Dios
(¿hay un Dios?)
en el que creo a veces.
Como todos.
Tampoco me sirve.
Tengo una mujer que me es fiel
(también a veces).
Tampoco me sirve.
Fumo todo el tiempo
como si quisiera matarme.
Y sigo vivo.
A veces escribo.
A veces invento melodías.
A veces vivo.
(Esto último es mentira).
A veces creo que todo sirve para algo.
Tampoco me sirve.
A veces creo que nada sirve.
Y tampoco me sirve.
Naufragios
Sopló el viento más fuerte
y dio un impulso nuevo a la nave;
la tripulación, más alegre,
se inventó esperanzas.
Después de la noche,
o en medio de ella,
divisaron Tierra;
la tripulación, mas alegre,
se inventó esperanzas.
Luego descubrieron la isla desierta
la tripulación, sin esperanzas,
se inventó alegrías.
Inocencias
Recuerdas las adargas y las prendas?
Los altos banquetes, las orgías,
los blasones, palafrenes, y los días
de las casas solariegas y los lagos?
Recuerdas los bailes, los castillos?
…los atuendos, las vírgenes,
los cortejos?
…las cruzadas, las hazañas, las cruces?
…los campeones, las trovas, los honores?
Recuerdas las Estirpes?
…a los Antepasados?
Recuerdas cuando éramos los príncipes;
cuando la poesía nos nombraba,
y eran
nuestros títulos la ley…
y nuestros nombres gobiernos?
Te acuerdas de los tiempos que acabaron?
Hoy
nada de eso ha quedado.
La Revolución nos ha quitado
el sueño...
el cuento y la poesía.
Ansias
Necesitas alguien que te acompañe;
un cuerpo suave que sepa llamarte por tu nombre,
una triste figura, como un muñón en la piedra
sobreviviendo al horizonte.
Necesitas alguien que sepa tu hambre y tu sed;
un odre de vino fresco y unas migajas.
Tendrías suerte de encontrar esa alma
entre tantos cuerpos adiestrados al vacío.
Necesitas un viento que sepa tu nombre mas secreto;
que conozco desde siempre tus arcanos deseos
tus soledades eternas y todos esos abandonos.
No sirve buscar ni esperar
y, encontrarla, tal vez seria en vano.
Esas almas no existen y
la tuya tampoco.
Los Olímpicos
Nadie miraría el mar si las olas fueran viento
o las sirenas canto y muerte en un solo ungüento.
¿Se atreverían acaso los hombres a ser solo suelo
y arcilla seca remediando al tiempo?
Porque ha de saberse la cifra exacta de arenas y espumas
para crear mares que sean verdaderos;
nadie ha venido al mundo para pacer solamente,
sino que somos más que el césped que comemos.
Hartos de un tiempo sin ceses,
de un costal de ausencias y de espantos,
viven en caverna los hombres de la civilización:
son como bestias aprendidas por saberes primigenios
y en presuntuosa felonía habitan, ocupan para siempre
los cielos de la humanidad.
Pero hartos de la saciedad fatua, de barrigas huecas,
de inmortalidad genital
se han levantado contra el firmamento los hombres
¡se han sublevado!...
¿quiénes se atreverán a desafiar la ira de los rebeldes?
Los dioses, apagados desde el tiempo inaugural,
no darán a los hombres siquiera el movimiento
de una de sus sombras.
En el lugar sin tiempo donde sueñan los seres que duermen
y las nubes nacen y el cielo pare las fracturas del destino
la indiferencia se hace hembra de las almas inmortales.
Sobrios de autosuficiencia preparan el banquete
y se empachan del vino que trae el sueño
donde dejaran de soñar a los hombres.
En el ángelus se precisarán las formas contra el horizonte,
danzaran en el fuego las seducidas hijas
de la humanidad sublevada;
se entregaran a orgiásticas celebraciones las mujeres que amamos
y los hombres serán devorados por la lujuria tantálica
y la esperma del dios en sus mujeres.
Cuando finalice la noche veremos los cuerpos yacer;
las vírgenes violadas guardaran dioses en los vientres
y ya no pertenecerán a los hombres,
ni a la existencia.
Los licores han traído nuevos sueños y,
los que antes soñaron a los hombres,
nuevos hijos sueñan.
Nadie cantara mañana victoriosas marchas,
ni retornaran los esplendores a la humana fábula.
El olvido campeará entre las sombras y, cuando vuelvan
los hombres a la historia, seremos otros los que leeremos
en las piedras veladas inscripciones.
Nadie miraría el mar si en el pudiera leerse
la acción cumplida de los hombres,
ni los cielos, si ellos hablaran de quienes los habitan desde siempre.
Heráclito
Heráclito. Constantes
fluimos en el desesperado intento
de no desintegrarnos en el tiempo
y en la historia.
Moléculas de tiempo,
granos de arena en el desierto...
fluimos en el desesperado intento
de no desintegrarnos en el tiempo
y en la historia.
Moléculas de tiempo,
granos de arena en el desierto...
La flor...
La flor,
cuando encuentra al fin su primavera,
se entrega al sol sin pensar
en el invierno.
Los ríos
Sí,
sé que al mar hemos de ir,
y qué?..
Pues vamos entonces
que más triste ha de ser
ser río estancado sin destino
al que ir.
sé que al mar hemos de ir,
y qué?..
Pues vamos entonces
que más triste ha de ser
ser río estancado sin destino
al que ir.
Los Afanes
No es mi afán celebrar las tristezas de este mundo.
Sé que el invierno cría nieves en las cumbres y
junta escarchas en las plazas.
Pero el sol,
cuando nace en primavera,
derrite la escarcha y hace
con la nieve
arroyos en los que se refresca
el caminante.
Omnipresencia
De todas las formas posibles te esmeras
y haces por mi lo que sea.
Lo que pida hoy mañana tendré de tus manos
y ¡qué beso no me has dado por dejarme consolado!
Cada día una tristeza me matas y una nueva nace detrás de ella.
Cada día en nueva confianza me revuelven los temores.
Sufro en silencio por no decirte estas palabras, a ti,
que todo dejas sin pedir nada, que todo callas porque me amas.
Quisiera no poseerte y creerme libre y no quererte,
pero no se puede:
todo lo que sueño lo trueco en pesadilla
y sueño cada noche con tus manos santas que me tocan
con tus ojos buenos que me miran
con tus labios trágicos besándome la frente.
Formidable es tu presencia aun en la ausencia.
Q.E.P.D.
Militancias acabadas
en los bordes...
las fronteras recordaron el exilio y la familia
que se queda...
Cuando mueren los que luchan
quedan sus hijos y mujeres en la tierra
y en el cielo...
paz a los hombres que sobraron a la muerte...
...paz sin quietud y con culpas,
conciencia de haberse paralizado en la tormenta;
amonestaciones de los muertos que se niegan a morir
y, en el colmo, los vivos
que,
pobres almas sin paz,
no los dejan descansar.
y los muertos se retuercen por un poco de paz...
del más allá llegan los ecos de las lluvias que secaron el desierto.
Mientras, ella...y los otros...
los que embalsaman a los muertos de la guerra,
siguen descubriendo sábanas,
buscando féretros,
removiendo lápidas y nombres,
buscando siempre a quién puedan matar
más muerto;
no sea, que una vez en la muerte
se les escapen esos hombres al olvido.
Una Ancianas no nos deja olvidar
Me miras caprichosa...
Me miras caprichosa, fastidiada.
No crees en mis palabras y mides
con ojos de censor mis caricias.
Te cierras, te niegas, corres
oscuras cortinas en tus ventanas.
Detrás, no puedes evitarlo,
brilla el sol.
No creas si no quieres, tú lo pierdes;
yo, con mucho, solo podré extrañarte.
Mientras otros brazos me consuelen,
¿sabrás vivir tu desconsuelo?
Luciérnagas
De noche las luciérnagas,
amables,
como si fueran mariposas sin alas ni colores
como seres de la muerte.
No dependen de los hombres,
brillan porque si y nada mas.
Tienen las piernas largas e invisibles,
caminan sobre el césped
con sus cuerpos de alma,
como penas,
o pequeñas almas infantiles que no tuvieron suerte.
Son las almas de la Gran Noche,
sin Destino;
nunca mueren pero viven,
como algunos hombres,
solo hasta apagarse.
La Doncella
La Doncella ha muerto.
Con ella se han ido también los pasos de los gigantes.
Las enredaderas que adornaban la luna la lloraron durante el frío verano en que murió.
La Doncella ha muerto.
Se terminaron los siglos que tardan en madurar las alacenas.
Un árbol, pelirrojo, quiso ahorcarse con pájaros de niñas.
Me contó un caminante que allá donde la tierra termina
saben como hacerla volver.
Asombrado de ilusión quise saber más,
y me hablo de un Dios;
un ser pequeño con alas como las de los elefantes,
de barba en la espalda y ojos grises con pupilas también grises.
Dice que El puede.
Yo no le creo.
La Doncella ha muerto. Yo la he visto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)